El último ‘Boletín Económico de Castilla y León’ realizado por Caja España-Duero que analiza la situación de la economía regional y provincial y la de su entorno nacional e internacional, relativa al tercer trimestre del presente ejercicio de 2012, destaca que las respuestas de los expertos de su panel «confirman la sensación obtenida en el panel del trimestre anterior de que se va frenando el deterioro económico regional y podríamos estar en el principio del cambio de tendencia». «Las respuestas, aun esperando todavía disminuciones, no son tan negativas para la actividad general y los principales componentes de la demanda», destaca la entidad en un comunicado de prensa.
El boletín expone que los datos de la Contabilidad Trimestral de la Comunidad Autónoma de Castilla y León del tercer trimestre indican que la tasa de crecimiento interanual del PIB se ha debilitado otras tres décimas, bajando al -1,5 por ciento.
Por primera vez, la contabilidad ofrece la tasa de crecimiento intertrimestral, con un resultado de -0,3 por ciento respecto al segundo trimestre, frenando en dos décimas el retroceso del segundo trimestre.
El consumo público sigue reduciéndose prácticamente a la misma tasa del 5,3 por ciento interanual, y superando la caída media nacional ( menos 3,9 por ciento).
El panel de indicadores seleccionados en el boletín muestra un perfil «un tanto peor» que el trimestre anterior. Respecto al segundo trimestre desaceleran su crecimiento anual los indicadores de actividad industrial, las matriculaciones y el comercio exterior, tanto las exportaciones como las importaciones.
Mejoran en cambio los indicadores del sector servicios (el índice de comercio al por menor y el indicador de actividad del sector servicios, aunque empeora el número de viajeros) y también mejora la compraventa de vivienda nueva (con una cifra por fin positiva).
Comparando con el nivel medio nacional, los indicadores que marcan un mejor resultado son la matriculación de vehículos industriales (mucho mejor), las importaciones (especialmente las de automóviles), la compraventa de vivienda nueva (ligeramente) y el indicador de actividad del sector servicios.
Los demás evolucionan peor que la media: el IPI, el IPI de bienes de equipo (mucho peor), la matriculación de turismos (ligeramente), el número de viajeros (mucho peor), el índice de comercio al por menor y las exportaciones (mucho peor, arrastradas por el sector del automóvil).
En relación con el mismo trimestre de hace un año, la ocupación regional de acuerdo con la Encuesta de Población Activa (EPA) se redujo en 42.999 personas ( menos 4,2 por ciento), la tasa de crecimiento interanual del paro regional (18,3 por ciento) supone cierta desaceleración con respecto al trimestre precedente, pero se mantiene algo más de dos puntos por encima de la tasa nacional y la tasa de paro regional aumentó hasta el 19,1 por ciento.
Por provincias.- Por provincias, las que muestran una peor posición cíclica son Salamanca, Segovia y Zamora y las de mejor percepción, León y Valladolid. Sin embargo, las que muestran progresos son Ávila, León, Palencia, Segovia y Valladolid. Por lo que se refiere al mercado laboral, sólo Palencia registró un crecimiento interanual del empleo (2,9%), y en el resto la ocupación se redujo a tasas interanuales que van desde las siete décimas porcentuales de Segovia hasta el 14% de Zamora. El paro creció en todas las provincias, con aumentos moderados en Valladolid (3,8%) y Palencia (4,7), pero el resto registraron tasas por encima de los dos dígitos, con valores extremos en Segovia (34,3) y León (38,5).
