Caja España-Duero y Banco Mare Nostrum dieron ayer por finalizadas las negociaciones mantenidas durante las últimas semanas para una eventual alianza que diese solución a las necesidades de recapitalización establecidas por el Banco de España con el objetivo de cumplir las nuevas exigencias de solvencia aprobadas por el Gobierno.
Descartado el grupo configurado por Caja Murcia, Caja Granada, Caixa Penedés y la balear Sa Nostra, «por no haber alcanzado ambas partes un acuerdo», según la comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), cobran fuerza las negociaciones ya en marcha entre la entidad que preside Evaristo del Canto y la andaluza Unicaja. La caja castellana y leonesa ha sostenido conversaciones a varias bandas pero, según fuentes próximas a la negociación consultadas por este periódico, la entidad de ahorro liderada por Braulio Medel se perfila ahora como primera opción.
En cualquier caso, los plazos para definir una solución se acortan, dado que Caja España-Duero debe presentar ante el organismo supervisor la estrategia a seguir antes del próximo 28 de marzo como fecha límite. Antes, Evaristo del Canto y el director general, Lucas Hernández, elevarán al consejo de administración el resultado de las negociaciones desarrolladas.
Al menos hasta la tarde de ayer, el órgano de gobierno, integrado por 34 miembros, no había sido todavía convocado para conocer el curso de los acontecimientos. La caja malagueña tiene menor tamaño, con 35.000 millones de euros en activos frente a los 47.000 de Caja España-Duero, pero su negocio presenta mejor posición de solvencia. Mientras la entidad con sede en León dispone de un ratio de core capital de 8,2, que sitúa las necesidades de capital en 463 millones de euros, Unicaja supera, con un 13,4 por ciento, el diez por ciento exigido a las entidades que no cotizan en bolsa. Si finalmente prosperase una fusión entre ambas el grupo resultante acumularía activos por valor de 82.000 millones de euros y se situaría como quinta entidad del sector.
Unicaja, que el pasado año absorbió a Caja Jaén, cuenta con una plantilla de 4.802 empleados y dispone de una red comercial de 953 oficinas con fuerte presencia en todo el territorio de la comunidad andaluza. Para desarrollar todo esta búsqueda de alianzas España-Caja Duero contrató los servicios de Intermoney para la asesoría económica y del bufete de abogados de Garrigues para la consultoría jurídica.