Los consejos de administración de Caja de Ávila y Caja Segovia aprobarán hoy el contrato de integración en el Sistema Institucional de Protección (SIP) liderado por Caja Madrid en el que también participan Bancaja, Caja Insluar de Canarias, Caixa Laietana, y Caja Rioja. Aunque los consejos ya expresaron su respaldo a la propuesta, que ha sido presentada a la mayoría de los presidentes autonómicos de las comunidades con presencia de las entidades de ahorro que participan en la ‘fusión fría’, es probable que no exista unanimidad de voto en las dos cajas castellanas y leonesas.
De hecho, el secretario de Organización del PSOE autonómico, Pedro José Muñoz, pidió ayer a los representantes socialistas en ambas entidades que no voten, de manera que no quede comprometida su postura ante las asambleas que tendrán lugar a principios de septiembre para ratificar el contrato de integración en el SIP.
Muñoz confía en que en el mes largo que queda hasta la celebración de dichas asambleas generales, el PSOE tendrá tiempo de buscar una posición «de forma consensuada con la Junta» y en colaboración con las dos cajas regionales, que vele por los intereses de Castilla y León.
Hay que recordar que el Gobierno autonómico y la dirección regional del PSOE se oponen a que las cajas de Ávila y Segovia entren en esta ‘fusión fría’ por considerar que «quedarían totalmente diluidas, sin protagonismo alguno, y al albur de la estrategia que más convenga a Caja Madrid», según manifestó Muñoz.
En cambio, el presidente provincial del Partido Popular en Ávila, Antolín Sanz, se posicionó en sentido contrario y anunció que los consejeros populares en la entidad abulense votarán a favor de la integración porque «garantiza su futuro como proyecto sólido y viable». Es más, Sanz rechazó el planteamiento socialista «porque es un proyecto imparable» y les pidió que «reflexionen su voto».
De este modo, no se esperan sorpresas, pues los consejeros cuentan ya con informaciones sobre el contrato de integración, como que la Presidencia Ejecutiva la ostentará Caja Madrid, la Vicepresidencia Bancaja, y la forma en que se repartirá el territorio de actuación. Caja Ávila asumirá como territorio de expansión Salamanca y Caja Segovia asumirá la provincia de Valladolid, de modo que asumirán las oficinas de Caja Madrid o Bancaja en esas provincias.
Sí cambia la duración del SIP, que pasa de diez a quince años, y se incrementa ligeramente, en torno a unas 20, el número de oficinas que tendrán que cerrarse.
El socialista Pedro José Muñoz considera que «los últimos datos que han ido apareciendo han acrecentado las inquietudes que teníamos desde el principio por su clara indefinición».
RESULTADOS.- El beneficio neto de Caja Segovia subió el uno por ciento en el primer semestre del año, respecto al mismo periodo de 2009, y se elevó hasta los 20 millones, según informó la entidad, que precisa que, a pesar de la recesión de la economía mundial, Caja Segovia «ha optado por la prudencia en su actividad financiera, ha moderado su nivel de apalancamiento y ha procurado mejorar el equilibrio entre sus masas patrimoniales, lo que ha supuesto una evolución favorable de liquidez y solvencia en el último año y medio».
