CaixaBank obtuvo un resultado neto atribuido de 230 millones de euros en 2012, un 78,2% menos respecto al ejercicio pasado, tras realizar dotaciones y saneamientos de 10.299 millones, frente a los 2.557 del año anterior, según informó ayer la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).No obstante, el grupo se ha consolidado como la entidad líder del mercado español, después de completar en el tercer trimestre del 2012 la integración de Banca Cívica, con unos activos de 348.294 millones y una cuota de penetración de clientes del 26,1% en banca de particulares.
El banco ha mejorado todos sus márgenes -el de intereses un 22,2% hasta 3.872 millones, el bruto un 3,5% hasta 6.737 y el de explotación un 0,1% hasta 3.171 millones-, y cuenta con una liquidez de 53.092 millones, el 15,2% de los activos totales, y con un core capital del 11%, mientras que la morosidad se sitúa en el 8,62%, por debajo de la media del sector (11,38% en noviembre), con un ratio de cobertura del 60% (el 142% con garantías hipotecarias).
La absorción de Banca Cívica en 2012 ha permitido a CaixaBank adelantar los objetivos de crecimiento marcados en el Plan Estratégico 2011-2014 del Grupo La Caixa y cerrar el año con 13 millones de clientes, unos recursos totales de 288.568 millones (+19,6%) y una cartera de créditos de 223.449 millones (+20,1%).
Así, con un volumen de negocio de 512.017 millones (+19,8%), CaixaBank se ha afianzado como la entidad líder del mercado nacional, con unos activos de 348.294 millones de euros y una cuota de penetración de clientes del 26,1% en banca de particulares (22,2% de penetración como primera entidad). La integración comercial y tecnológica de Banca Cívica «se está ejecutando a un ritmo muy elevado», según CaixaBank, permitiendo la captura anticipada de sinergias (104 millones obtenidos frente a los 54 planificados para el año 2012), que se prevé que alcancen los 540 millones anuales a partir de 2014.
La incorporación de Banca Cívica también ha supuesto que del total de saneamientos y dotaciones por 10.299 millones, 5.749 millones de dotaciones y 4.550 millones de ajustes de valoración sean con cargo a fondos propios sobre la cartera de créditos y adjudicados de Banca Cívica; con este esfuerzo, la entidad ya ha cubierto el 87% de las exigencias de los Reales Decretos 2/2012 y 18/2012.
Por su parte, el presidente de CaixaBank, Isidro Fainé, auguró ayer que 2013 puede ser el año del inicio de la recuperación si España continúa ejecutando las reformas iniciadas. «Este 2013 será probablemente mejor que el que dejamos atrás. Ganas no nos faltan», afirmó, tras recordar que 2012 ha sido el peor año de la crisis.
En la rueda de prensa de presentación de los resultados anuales, Fainé sostuvo que el proceso de ajuste parece estar bien encaminado, el sector exterior avanza a buen ritmo y la transformación del sector bancario ha sido «enorme».
En este sentido, insistió en que los test de resistencia a los que se ha sometido la banca, la constitución de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) -también conocido como banco malo- y las inyecciones de capital «culminan un extraordinario ejercicio de transparencia y saneamiento».
Respecto a 2012, indicó que fue un año en el que el euro estuvo al «borde del abismo», y la economía siguió deteriorándose en Europa, lo que se ha superado con el esfuerzo de muchos, opinó.
BBVA Y POPULAR
Por otro lado, las principales empresas financieras españolas redujeron fuertemente sus beneficios en 2012 debido a las provisiones de capital realizadas para sanear su negocio inmobiliario, según las cifras presentadas ayer.
El BBVA registró un beneficio neto de 1.676 millones de euros, un 44,2% menos que el año anterior. Según el banco, en su mercado doméstico en España perdió 1.267 millones de euros debido al deterioro de sus activos inmobiliarios. El Popular perdió 2.461 millones de euros, tras destinar 9.600 a dotaciones de saneamiento. Sin dichas cargas, su beneficio hubiera sido de 520 millones
