La película ‘El Bueno, el Feo y el Malo’ del director Sergio Leone y protagonizada por Clint Eastwood es el ejemplo más conocido de rodaje en Burgos, pero no el único. ‘El Lazarillo de Tormes’, ‘Las Petroleras’ ‘Don Quijote Cabalga de Nuevo’ y ‘El Camino’ con Martin Sheen también presumen de localizar parte de sus historias en la capital y provincia burgalesa, y no han sido los últimos. A lo largo de los años, Burgos ha servido de escenario a varias producciones audiovisuales, aunque aspira a convertirse en un escenario de cine, promocionando ante grandes y pequeños productores los rincones por descubrir del entorno burgalés.
Con ese fin nació el pasado año la Burgos Film Commission, una oficina de captación de producciones audiovisuales, puesta en marcha por el Ayuntamiento, a través de la Sociedad Promueve Burgos, y la Diputación Provincial, por medios de su Sociedad para el Desarrollo de la Provincia (Sodebur). “Ofrecemos un servicio público y gratuito, que sirve para promocionar Burgos como destino de rodaje”, explica su coordinador, Sergio García.
De esta forma, cumplen una doble función. Por un lado, sirven de enlace entre aquellas productoras que quieren rodar en territorio burgalés y aquellos propietarios para la consecución de permisos; y también se encargan de promover Burgos y sus zonas para animar a las productoras a rodar en la provincia. “Una de las grandes ventajas que tiene Burgos es su situación estratégica”, señala García, recordando que Burgos está “a menos de dos horas en coche” desde Madrid, y también se sitúa a medio camino entre la capital española y el País Vasco. Cuenta además con una “multitud de paisajes, geomorfológicamente hablando, muy diferentes y que están poco explotados en la gran pantalla”, añade.
En esta línea explica que hay zonas de Burgos y su provincia que “se promocionan solas”, como Frías, Covarrubias, la Catedral de Burgos o incluso Las Huelgas; y por ello quieren poner también el “foco” en nuevos rincones. “En un rodaje no tenemos que pensar solo en un sitio bonito. Las productoras tienen mucho interés en lugares que se puedan transformar en algo que no son”, afirma.
Además, recuerda que no todas las películas o series se desarrollan en lugares emblemáticos, y a veces también necesitan de “espacios comunes”, como puede ser una estación de autobuses, un aeropuerto, un hospital o un colegio. “Las películas narran todo tipo de historias, no pensemos solo a lo grande”, defendió.
Pese a que en el pasado Burgos fue escenario de grandes rodajes y a lo largo de los años ha seguido inspirando producciones, García considera que esta provincia todavía “está por descubrir”.
