España e Italia no necesitarán un rescate financiero. Tras una semana de infarto en los mercados, la Comisión Europea se vio obligada ayer a dar la cara para intentar tranquilizar a las Bolsas. Lo hizo el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, que interrumpió sus vacaciones para ofrecer una rueda de prensa en la que intentó transmitir calma. Además, aseguró que el fondo de rescate europeo se flexibilizará «en semanas» para comprar deuda de los países del euro y conceder préstamos. Por su parte, Elena Salgado, que criticó que las declaraciones de Trichet del pasado jueves generaron «confusión», aseguró que los ministros de la Eurozona se reunirán «en septiembre» para agilizar el plan de rescate a Grecia.
Aunque el comisario europeo señalara que no cree que «Madrid y Roma vayan a necesitar un programa especial, porque las bases de sus economías no lo justifican», sí le dio un toque de atención a España al afirmar que «no se puede perder el tiempo», y pidió al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que ponga en marcha «tan rápido como sea posible» los ajustes a los que se ha comprometido.
«Su aplicación de manera enérgica es de suma importancia», sostuvo Rehn, que insistió en la necesidad de que los objetivos de reducción de déficit se apliquen «de manera estricta, en especial a nivel regional». Además, la política fiscal del Gobierno «va por el buen camino», y pidió «centrarse» en las medidas «ya aprobadas» para asegurar su rápida puesta en marcha. Solo si España o Italia se alejaran de estos objetivos, entonces se haría necesaria una acción «firme y rápida», señaló.
Sobre el ataque de los mercados a ambos países, el político subrayó que la presión sobre las deudas española e italiana «no es comprensible», pero no dejó de hacer hincapié en que la implementación de las medidas adoptadas es «crucial y crítica». Además, dijo, Moncloa ha realizado «grandes progresos» en consolidación fiscal, reestructuración del sector bancario y reformas del mercado laboral y de productos, pero su rápida implementación es «crítica».
Por otro lado, aseguró que «en semanas, y no en meses», estarán listos los cambios en el fondo de rescate europeo necesarios para que pueda comprar deuda en los mercados y conceder préstamos a países con dificultades.
Ante la tensión de estos días en las Bolsas, el comisario suspendió sus vacaciones para desplazarse a Bruselas y comparecer ante los medios. «Los diferenciales registrados en los mercados de deuda no están justificados», dijo el político, que lamentó que los inversores no recibieron «como cabía esperar» los pactos del pasado mes de julio. Rehn también apuntó al impacto negativo derivado de factores externos a la eurozona, como los problemas en Estados Unidos.
En cuanto al fondo de rescate, y aunque no habló de cantidades concretas, defendió la posibilidad de ampliar su dotación, que ya está cuenta con 750.000 millones de euros, tal y como sugirió pasado el miércoles el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso.
