La Comisión Europea confirmó ayer que veía riesgos de que España incumpliese sus objetivos de reducción de déficit comprometidos para los ejercicios de 2015 y 2016, por lo que pidió cambios “lo antes posible” en los Presupuestos Generales del Estado de 2016.
Bruselas espera un desvío de tres y siete décimas, respectivamente, en los objetivos de reducción del déficit público que España comprometió con la Unión Europea, del 4,2 y el 2,8 por ciento para los años 2015 y 2016.
“La Comisión opina que existe riesgo de no cumplir con las provisiones del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Por ello, la Comisión invita a las autoridades nacionales a ejecutar estrictamente el presupuesto de 2015 y que tome las medidas necesarias durante el procedimiento de tramitación”, declararó en una rueda de prensa el comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, el socialista francés Pierre Moscovici.
El comisario quisó subrayar que esa evaluación era una “cita textual del texto legal” del dictamen de Bruselas sobre las cuentas públicas y recalcó que la evaluación ofrecía “las mismas cifras” que él mismo adelantó hace una semana, al término de una reunión del Eurogrupo, provocando el malestar del Gobierno. Con todo, Moscovici explicó que Bruselas esperaba que el Gobierno actualizase su proyecto de ley “lo antes posible” para incluir los datos de las Comunidades Autónomas.
Dombrovskis aclaró que la petición de cambios en el presupuesto de 2016 estaba dirigidos al nuevo Gobierno que surgiese de las elecciones del 20 de diciembre, pese a que fuentes comunitarias habían apuntado que la Comisión esperaba que fuera tenido en cuenta durante la tramitación del proyecto de Ley antes de la disolución de las Cortes a finales de octubre.
En la opinión adoptada este lunes, el Ejecutivo comunitario consideró “optimistas” los datos de crecimiento empleados por el Gobierno para diseñar su proyecto de presupuestos. España prevé una tasas de crecimiento del 3,3 por ciento para 2015, mientras que Bruselas espera que sea del 3,1%.
En otro orden de cosas, el BCE advirtió ayer que España tenía aún “retos pendientes” en cuanto a reformas y al déficit. “Los desequilibrios que el país presentaba antes de la crisis se están corrigiendo, pero aún siguen siendo sustanciales”, indicó el organismo que preside Mario Draghi.
Por otro lado, el Banco Central Europeo destacó el “fortalecimiento” de la recuperación española, con “un crecimiento del PIB superior a la media de la zona Euro en el primer trimestre”, favorecido por la “mejora del acceso al crédito y la confianza, que impulsaron la demanda interna, y el aumento de las exportaciones”, acompañado de una “fuerte creación de empleo”.