La Comisión Europea avisó ayer de que España sufre desequilibrios económicos «excesivos» que ponen en riesgo la estabilidad económica y financiera y tachó de «incompleta» la agenda de reformas aprobada hasta ahora por el Gobierno de Mariano Rajoy para corregir estos problemas.
El Ejecutivo comunitario cree que la recesión podría prolongarse hasta avanzado 2014 debido al riesgo de «retroalimentación negativa» entre la contracción económica, el desendeudamiento y la volatilidad de los mercados financieros. Además, el desempleo seguirá subiendo hasta el 27% este año, y el aumento del paro de larga duración «podría reducir el potencial de crecimiento de la economía».
«Aunque el ajuste de los desequilibrios ha avanzado en 2012, los riesgos para la estabilidad macroeconómica y financiera todavía no se han disipado», apunta la Comisión en un informe sobre los riesgos económicos en la UE. El estudio se basa en datos de 2011, pero el análisis se ha realizado en las últimas semanas.
La respuesta al texto de Bruselas no se hizo esperar por parte del líder del Ejecutivo español. Mariano Rajoy aseguró que el mencionado informe se refiere a los años 2009, 2010 y 2011, al tiempo que hizo hincapié en los resultados «palpables» de las últimas reformas económicas.
En el Pleno del Congreso de los Diputados, el líder popular explicó que el texto de la Comisión dice que España sufre desequilibrios en parámetros importantes que afectan a la competitividad, pero se basa en datos de ejercicios anteriores. «Y como es así, la propia CE advierte de que, a pesar del esfuerzo de 2012, tiene que hacernos esa regañina», subrayó el inquilino de la Moncloa.
Sin embargo, Rajoy señaló que «el importante esfuerzo» realizado el año pasado contra la crisis se ha traducido en «resultados palpables», como se puede ver en la evolución del déficit por cuenta corriente, el retorno del capital extranjero, la evolución de las exportaciones o la ligera recuperación del endeudamiento privado.
En cualquier caso, el líder popular reconoció que España tiene un «gravísimo problema» de desempleo que le sirve al Gabinete que él preside para reafirmarse en la necesidad de continuar con la política reformista, por lo que aprobará el segundo plan de reformas el próximo 26 de abril y lo enviará después a la Comisión, como el resto de países.
De los 13 Estados cuyos desequilibrios económicos han sido examinados, España y Eslovenia son los únicos donde se ha detectado que son «excesivos». La Comisión ha pedido a ambos países que incluyan «una respuesta política detallada para afrontar los desajustes» en sus planes y reformas que deben enviar a Bruselas antes de que acabe el mes de abril.
El Ejecutivo comunitario examinará las medidas correctivas que presenten ambos países y el 29 de mayo decidirá si es necesario avanzar en el procedimiento sancionador por desequilibrios excesivos. Este procedimiento prevé sanciones de hasta el 0,1% del PIB (1.000 millones de euros en el caso de España), pero éstas no se aplican de forma automática sino solo al final de un largo trámite, que permite numerosas prórrogas, si el Gobierno desoye las recomendaciones de la UE.
recortes adicionales. Por su parte, el vicepresidente de la Comisión y responsable de Asuntos Económicos, Olli Rehn, pidió a Rajoy «reformas adicionales», y en particular en el mercado laboral, con el fin de corregir los desequilibrios «excesivos» que sufre la economía española, sobre todo el alto índice de desocupación laboral.
Rehn explicó que es «prematuro» desvelar si Bruselas dará a Madrid más tiempo para reducir el déficit al 3% del PIB, y sugirió que la prórroga está condicionada a que el plan de reformas que el Gobierno popular tiene previsto aprobar el 26 de abril, sea suficiente.
En particular, Bruselas pide al Gabinete español que revise la reforma laboral aprobada el año pasado para garantizar que cumpla los objetivos de «más eficacia y reducción de la dualidad del mercado laboral, mayor flexibilidad interna, un proceso de negociación salarial que garantice un mejor alineamiento de los salarios con las condiciones económicas, más empleabilidad de los jóvenes y mayor uso de contratos fijos».
Asimismo, la Comisión exige al Gobierno que «complete rápidamente» la reestructuración y capitalización de los bancos que se han beneficiado del rescate de la Unión y las reformas exigidas al sector financiero.
