El presidente del Banco Santander, Emilio Botín, mostró ayer su «confianza» en que este año España está «cerca» de emprender un cambio de ciclo en la actividad de la economía, si bien advirtió de que 2013 aún será «duro», e instó a «no bajar la guardia» ante la tregua de los mercados con el inicio del nuevo ejercicio.
«Vemos el futuro con optimismo porque, aunque este año será duro en el país, tenemos la confianza de que estamos cerca de un cambio de ciclo», sentenció Botín en la presentación anual de los resultados del Santander, al tiempo que enfatizó que la recuperación económica requiere todavía un «esfuerzo continuado de todos».
En este sentido, defendió seguir con la reformas estructurales y «cuidar» el déficit público y el sistema financiero nacional. Para este último, aconsejó completar su reestructuración, «vigilar» la liquidez y mejorar su rentabilidad.
«Se está produciendo una mejora clara de la percepción de España en el exterior. Esta evolución positiva no debe hacernos bajar la guardia. Pero estamos convencidos de que iremos de menos a más», subrayó, después de señalar que la recuperación será «más evidente» en 2014.
Para el responsable del Santander, se han logrado progresos «muy importantes» en Europa, lo que ha beneficiado para ir sentando las bases de una España «más sólida y competitiva». Eso sí, advirtió de que los Estados del Viejo Continente se enfrentan al «reto» del «bajo crecimiento».
El banquero cántabro fundamentó el cambio de tendencia en el país ante los que consideró «evidentes» avances en la corrección de desequilibrios y gracias a las reformas del Gobierno, como la del mercado de trabajo, el déficit público y la reestructuración de la banca. Al respecto, el economista relacionó la mejoría en la percepción de España entre los inversores a las reformas, y apremió a acometer la anunciada sobre las administraciones públicas.
El presidente del Santander garantizó que la banca nacional ya está «preparada» para dar crédito, si bien no apuntó hacia su normalización hasta 2014, una vez que las reformas empiecen a «dar frutos» y así se incremente la demanda solvente de préstamos.
«El crédito no llega, no porque no haya financiación, sino porque los empresarios no lo piden», aseguró, al tiempo que subrayó que la demanda solvente de confianza «aún es débil».
Botín se refirió a los últimos cambios en la ley hipotecaria, que permitirá que los jueces condonen la deuda, pero para defender la actual legislación: «El sistema está muy bien». Para ello, esgrimió que el 97% de las hipotecas se pagan «perfectamente».
Con todo, recomendó que los cambios en la mencionada normativa sean «transitorios y excepcionales» ante la situación que atraviesa la economía española.
Por otro lado, el presidente del Santander descartó de plano un cambio en la dirección de la entidad, al garantizar que tanto él como el consejero delegado, Alfredo Sáenz, están «a pleno rendimiento». En este sentido, recordó que en la última junta de accionistas el 98% respaldó la gestión de la cúpula directiva. «La experiencia es un grado», sentenció.
Ante las subastas pendientes de entidades nacionalizadas, el santanderino apremió a culminar los procesos «cuanto antes» y desveló el «máximo interés» del Santander en hacerse con Catalunya Banc, que el Banco de España pretende vender en el primer trimestre del año. «Pero esperaremos a los números de la entidad cuando llegue la subasta», matizó.
El banquero hizo hincapié en negar que se vaya a producir una situación de oligopolio en el sector a cuenta de la reestructuración que ha sufrido, y consideró que el mapa financiero nacional quedará formado por tan solo por 10 ó 12 entidades bancarias.
