Sangre, sudor, lágrimas y una remontada exprés tan postrera como necesaria. La Segoviana se llevó el gato al agua ante la Cebrereña en un duelo que parecía tener perdido hasta el 89, cuando Quique empató para dar paso a un Calleja que de falta directa completaría la victoria con el tiempo cumplido.
La Segoviana arrancó con fuerza. Rascó, chocó y probó a Juan, al que se le empezaba a ver en exceso en un inicio de partido donde Quique tuvo la primera –se fue contra el lateral de la red- y Dani Calleja, tras amagar con un centro lateral, soltó un fuerte latigazo que se marchaba a córner. Era el primer cuarto de juego y el cuadro de Luis Bertó, que hace unos años ocupó el banquillo de la Cebrereña, superaba a los locales, que se limitaban a buscar una contra sin éxito.
Le costaba enlazar su juego a la Cebrereña. Domingo y Roberto ahogaban el centro del campo y los espacios. Álex, en el centro de la defensa, crecía con el paso de los minutos junto a Anel, que pedía a los suyos lanzar las líneas hacia el centro del campo. Sabían cómo debían jugar en El Mancho. Fue de una falta como llegaría la mejor ocasión de los locales. Mario Juez se perfiló –minuto 18- en un lanzamiento que el larguero y Facundo, deslumbrado por el sol, evitaron lo que hubiera sido un gran gol.
Terleira en el 23 probaría suerte por el mismo camino poco después pero su lanzamiento se marchó fuera. Trataba de recuperar terreno el equipo local, que empezaba a equilibrar sus fuerzas ante una Segoviana que buscaba sin éxito a Ayrton en sus lanzamientos en largo.
Con los visitantes más contenidos, aunque Dani Arribas tuvo una ocasión, pero quiso picar su remate sobre Juan sin éxito- David Terleira tendría una gran oportunidad, en uno de los pocos errores de Anel y Alex, tras un balón en largo que cazó el delantero, que se encontró con Facundo, quien poco después blocaría en dos tiempos un fuerte lanzamiento de Súper en una de las últimas ocasiones de la primera parte.
Nada tenía que ver el inicio de la Segoviana en la segunda mitad que en la primera. La intensidad no era la misma y el cuadro de Pepe García, mucho más metido, le sacó provecho. Una prolongación de David Terleira la recogía Súper, que picaba a la perfección sobre Facundo para hacer el 1-0. Lo festejó con rabia el extremo, necesitado de goles, como su equipo, que esta vez tuvo la suerte de cara cuando Ayrton –minuto 55- remataba por encima de la portería en una clara oportunidad.
Apretaba la Segoviana, aunque sin un plan claro. Más claro lo tenía una Cebrereña, obligada a sumar como fuera en un partido en el que la experiencia de jornadas pasadas debía servir de algo. Movieron los dos técnicos sus banquillos. Si Pepe García daba entrada a Mario Juez para recuperar el control, Bertó sacaba a Miguel, que respondía con un lanzamiento pegado al palo. Fueron momentos de apuros para la Cebrereña, que confundió defender con meterse en la cueva. Quique perdonó cuando a puerta vacía remataba de tijera, despejando la defensa.
Eran momentos de agobio para los culturalistas, que sin embargo tuvieron en la mano el 2-0 en una gran jugada de estrategia iniciada por David Franco, prolongada de cabeza al área pequeña por Andrés y donde Facundo, hasta en tres ocasiones, sacó la mano para impedir, sucesivamente, cuantos remates le llegaron.
Dicen que las alegrías en casa del pobre son pocas. Y ayer se volvieron a cumplir para los abulenses. Porque cuando el partido desgranaba sus últimos minutos la Segoviana encontraba el empate. Dani Arribas la bajaba en el área y se la cedía a Quique, que entraba con fuerza desde el extremo y golpeaba con dureza al palo contrario para hacer el 1-1 entre la desesperación local, que veía una historia ya repetida. Tanto, que la Cebrereña vería como se la escapaba incluso el empate. Una falta magistral de Dani Calleja, sin ángulo, en el 94, colocaba el 1-2. Fue una victoria agónica para la Segoviana, que estuvo contra las cuerdas, pero que respondió a tiempo.