El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, mantuvo ayer que la recuperación en Europa está «a la vista» tras cinco años de fuerte crisis y elogió los progresos de España, Irlanda, Portugal y Grecia. Así, Barroso avisó de que el principal riesgo es «político» y reclamó a los Gobiernos intensificar las reformas ya iniciadas.
«Para Europa, la recuperación está a la vista», proclamó durante su último discurso sobre el Estado de la Unión ante el pleno de la Eurocámara antes de las elecciones europeas de 2014. «Estamos en el buen camino. Basándonos en las cifras y la evolución que estamos viendo, tenemos buenas razones para tener confianza», subrayó.
«En España, como señal de las muy importantes reformas y del aumento de la competitividad, las exportaciones de productos y servicios ascienden ahora al 33% del PIB, más que nunca desde la introducción del euro», celebró el presidente de la Comisión.
En lo que respecta al resto de territorios que recibieron ayuda de la UE -alrededor de 700.000 millones de euros en total, «el mayor esfuerzo que se ha hecho nunca en estabilización de países-, Barroso resaltó que Irlanda está logrando financiación de los mercados desde verano de 2012 y su economía crece por tercer año consecutivo; Portugal corrigió su déficit por cuenta corriente y volvió a crecer; Grecia está a punto de lograr superávit primario y Chipre cumple con su rescate.
No obstante, el luso admitió que «el crédito todavía no está fluyendo de forma suficiente a la economía» en la eurozona y que el nivel de paro «es insostenible y socialmente inaceptable». Asimismo, mantuvo que la lucha contra el paro, especialmente el juvenil, debe seguir siendo una prioridad principal para los Veintiocho.
«En estos momentos, con la recuperación frágil, el mayor riesgo a la baja que veo es político, la falta de estabilidad o la falta de determinación o perseverancia», avisó el presidente de la Comisión. Y es que, a su juicio, «cualquier cosa que siembra dudas sobre el compromiso de los Gobiernos con las reformas se castiga de forma instantánea» por los inversores.
«En esta fase de la crisis, el trabajo de los Gobiernos es dar la seguridad y previsibilidad de la que los mercados todavía carecen», aseveró.
Por su parte, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, destacó que el descenso de la prima de riesgo española, que se ha situado por debajo de la italiana, «refleja confianza en España» por parte de inversores internacionales y pone de relieve la estabilidad política de la que disfruta el país.
«Hoy tenemos abiertos los mercados, eso es muy positivo», subrayó, tras destacar que España, «con su auge de confianza», está colaborando «a que realmente haya una estabilidad muy notable en toda la zona euro».
Por último, Montoro reiteró que este descenso de la prima permitirá una reducción «importante» de los intereses que paga el país por su deuda, y añadió que la cifra rondará los 5.000 millones de euros, como ya adelantó el ministro de Economía, Luis de Guindos. «Estará ahí o incluso algo superior», reiteró.
De igual manera, el titular de Hacienda avanzó que los ingresos tributarios crecieron un 3,1% en el mes de agosto en términos homogéneos, una vez descontado el efecto de las devociones o ajustadas a una campaña tipo. Así, aseguró que los ingresos acumulados netos del Estado en los ocho primeros meses aumentaron por primera vez y sumaron 99.808 millones, 142 millones más que en 2012.
