La ministra de Empleo, Fátima Báñez, insistió ayer en que las pensiones están garantizadas y prometió que subirán en 2013. Asimismo, avanzó en el Congreso de los Diputados que el Gobierno «utilizará el Fondo de Reserva cuando sea necesario para pagar las jubilaciones».
Báñez recordó en declaraciones a los medios antes de intervenir, a petición propia en la Comisión del Pacto de Toledo, que el Fondo se creó precisamente para asegurar puntualmente el pago de las pensiones, por lo que llamó a ver con «normalidad» la decisión del Ejecutivo de modificar la normativa para poder detraer fondos por encima del límite fijado previamente.
La ministra señaló que España tiene «un sistema de pensiones seguro», si bien reconoció ante los portavoces de la Comisión que la modificación de la regulación del Fondo de Reserva deriva de la «persistencia de dificultades de Tesorería» en la Seguridad Social.
Así, recalcó que «antes de hacer uso de él», el Gobierno agotó todas las herramientas a su disposición para hacer frente cada día a las obligaciones de pago.
En este sentido, resaltó las medidas que se han adoptado para incrementar los ingresos, como los nuevos conceptos en las bases de cotización sobre la renta global o la lucha «sin cuartel» contra empleo irregular y fraude a la Seguridad Social.
También mencionó los esfuerzos del Gabinete para acometer la separación de fuentes, que culminará este año con la financiación por la vía de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de las partidas no contributivas que hasta ahora costeaba el sistema.
«Pero no ha sido suficiente», se lamentó Báñez, quien señaló que antes de recurrir a la hucha de las pensiones, el Gobierno también recurrió primero al Fondo de Prevención y Rehabilitación de las mutuas, por valor de unos 4.400 millones de euros.
Por otro lado, explicó que la modificación de la normativa que regula el Fondo de Reserva de la Seguridad Social supone que, entre 2012 y 2014, el Gobierno podrá disponer de la hucha de las pensiones en una cantidad equivalente al déficit que marque la Intervención General del Estado.
«Para cumplir la obligación de pago puntual de las 14 pagas, el Consejo de Ministros aprobó una disposición excepcional de activos del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Durante los años 2012, 2013 y 2014 estará garantizado el uso del Fondo de Reserva para afrontar el abono. Esto quiere decir que, hasta finales de 2014, el límite de disposición será equivalente al importe del déficit que ponga de manifiesto la Intervención General del Estado, ni un euro más», afirmó Báñez.
Además, subrayó que se mantiene la previsión que «limita la disposición de los activos del Fondo de Reserva a las pensiones contributivas», y solo mientras exista déficit estructural en la Seguridad Social.
Asimismo, puso de relieve que la otra decisión «importante» adoptada por el Consejo de Ministros del pasado viernes fue la no revalorización de las pensiones con arreglo al IPC de noviembre. No obstante, Báñez se centró en que las contributivas y no contributivas de menos de 1.000 euros subirán un 2% en 2013, mientras que el resto lo harán en un 1%.
Según manifestó, esta decisión supone que los cerca de 6,7 millones de jubilados que cobran menos de 1.000 euros al mes, el 75% del total, verán aumentada la prestación en 270 euros al año para una pensión media.
A la hora de justificar la no revalorización de las pensiones con arreglo al IPC de noviembre, la ministra aseguró que, en un contexto «diferente», al Gobierno le hubiera gustado subirlas más, pero añadió que «no es una cuestión de voluntad política». «Nuestro compromiso con los pensionistas en irrenunciable, pero el compromiso con España es una prioridad», subrayó.
Dicho esto, Báñez confió en que los pensionistas sabrán valorar y entender la «responsabilidad» del Gobierno, en tanto que «las medidas de hoy son los empleos y las pensiones de mañana».
Por su parte, los grupos de la oposición en el Congreso coincidieron en sus críticas a la decisión del Ejecutivo popular de no revalorizar las pensiones a la inflación del mes de noviembre, acusando al equipo de Mariano Rajoy de haber «mentido» a los jubilados por motivos «electorales», y le responsabilizó de provocar tensiones de liquidez en la Seguridad Social con sus políticas económicas y su nueva reforma laboral, que ahora «han hecho necesario recurrir al Fondo de Reserva para poder pagar las nóminas de los retirados de la vida laboral hasta final de año».
