El Real Madrid retornó ayer a los entrenamientos tras el día de descanso después de su pase a la final de la Liga de Campeones con la mala noticia para Zinedine Zidane de las bajas de Gareth Bale y Keylor Navas por sendas lesiones sufridas durante el choque ante el Manchester City, pero con la parte positiva del retorno al grupo de Karim Benzema y Casemiro.
El de Cardiff, según reza el parte médico del club, se sometió a pruebas que detectaron “una distensión articular en la rodilla derecha”, por lo que parece improbable que Zidane vaya a arriesgar con el británico ante los che.
Por su parte, Navas, que tuvo que ser atendido en los compases finales del partido ante los ‘citizens’ tras hacerse daño en una salida para cortar con la cabeza un balón fuera de su área, tiene “una tendinopatía aquilea en el pie izquierdo” y tampoco jugará en el último partido de la temporada en el Bernabéu, por lo que su lugar será ocupado por Kiko Casilla.
Los dos futbolistas madridistas pudieron acabar el partido que dio el billete para la final de la Liga de Campeones, pero en la vuelta a los entrenamientos entrenaron en el interior de las instalaciones.
En cambio, dos jugadores que no pudieron participar ante el conjunto inglés como son Benzema y Casemiro parecen estar plenamente recuperados, ya que completaron el entrenamiento con el resto del grupo, por lo que todo apunta a que podrían estar ante el Valencia, con el equipo madridista jugándose sus opciones ligueras.
Benzema fue sustituido al descanso en el partido ante el Rayo Vallecano del 23 de abril y luego sólo pudo jugar 45 minutos en el Etihad Stadium, siendo baja por una lesión muscular en el bíceps femoral tanto para la vuelta continental como cuatro días antes en Anoeta, donde sí estuvo Casemiro, apartado del duelo de Champions por un golpe en la cadera.
