El Atlético de Madrid no pudo pasar del empate (1-1) ante el Valencia en un choque con poco fútbol en el que los locales acariciaron los tres puntos hasta que Mustafi puso las tablas en la recta final.
El esperado combate por el cinturón de ‘campeón de los mortales’ se selló con nulo, lo que deja salvo sorpresa a Barcelona y Real Madrid peleando en solitario por la Liga BBVA en la jornada 26. Un partido feo en el que ninguno de los dos aprobó su examen, con los rojiblancos desaprovechando su ventaja en el marcador y la indolencia de los visitantes, que deja a los de Diego Pablo Simeone un punto por encima de los ché en tercera posición pero a siete del nuevo líder culé.
El partido prometía intensidad, goles y buen fútbol, y en la primera parte Atlético y Valencia se olvidaron de esto último, sobre todo los de Nuno Espiritu Santo, que empezaron amenazando a Moyá con una chilena de Negredo y una combinación entre líneas que acabaron en frustradas por la zaga colchonera, que apenas tuvo trabajo después en la primera mitad.
Con la intensidad de su rival diluyéndose, el Atlético asfixiaba a los valencianos en su campo, logrando seguridad atrás al defender en terreno contrario y tratando de buscar el gol, misión en la que Torres animaba a los suyos. En el cuarto saque de esquina desde el costado derecho, el ‘Niño’ ganaba el balón colgado para que Tiago cediese el disparo a Koke, que marcaba en su regreso al once.
La segunda parte no cambió demasiado el planteamiento de uno y otro equipo, y el Atlético estuvo a punto de sentenciar el encuentro, con Barragán evitando el remate a bocajarro de Mandzukic, y después Tiago perdonó con un balón al larguero cuando estaba solo para embocar a un metro del arco.
Con el tiempo apretando, el Valencia comenzaba a desperezarse coincidiendo con la sustitución de Koke por molestias físicas, y tras un primer remate a portería, que se estrelló en el larguero, Mustafi aprovechó el rechazo para castigar a los de Simeone, que se encerraron antes de tiempo en su área y dieron alas a su rival.
Simeone intentó retener los tres puntos en el Calderón dando entrada a Raúl Jiménez, pero el partido no dio para más, dejando dudas en el seno del Atlético y con rojiblancos y valencianistas dando un paso atrás, quizás definitivo, en la lucha por el campeonato liguero.
