Asaja Valladolid pidió ayer a la Administración que pague las ayudas concedidas y aprobadas a los agricultores como una solución a la «peligrosa sequía» del campo de Castilla y León.
La organización agraria explicó que, a pesar del agua que ha empezado a caer y que para muchas explotaciones «llega demasiado tarde», sigue siendo necesario que el dinero llegue a los agricultores y ganaderos para desbloquear las inversiones previstas.
En su opinión, el dinero que se debe podría ser una solución a la sequía y a la difícil situación actual que lo hacen «más necesario y urgente que nunca».
Recordó que los agricultores y ganaderos tienen varias líneas de ayudas pendientes de recibir, como las agroambientales, de las que se adeudan dos años, el mismo tiempo que se debe de la indemnización compensatoria y también del cultivo del girasol.
También están pendientes las de incorporación a la empresa agraria y las de los Planes de Mejora aprobadas hace dos y tres años.
«Esta situación origina una paralización del sector y una pérdida competitiva de las explotaciones de Castilla y León con respecto a las del resto de comunidades autónomas y regiones europeas», advirtió Asaja, que lamentó que el campo castellanoleonés no haya podido modernizar, ni instalar los avances que tenían previstos para reducir gastos «y que sus producciones tengan más calidad y puedan percibir más ingresos por ellas». Asaja reconoció que la situación es «preocupante».