El presidente de la Generalitat, Artur Mas, firmó anoche el decreto de convocatoria de las elecciones catalanas del 27 de septiembre, y lo hizo con una intervención en la que reporchó al Gobierno central haber precipitado estos comicios por no haber permitido una consulta “legal y acordada”.
En una declaración institucional tras la firma del documento, señaló que el decreto es similar al de anteriores convocatorias y sigue el marco legal vigente, pero remarcó que las elecciones serán muy diferentes en el fondo y no se celebran cuando corresponde
—en 2016— porque “Cataluña no vive en condiciones normales”.
Con la firma del decreto, Mas cumple el compromiso adquirido el 14 de enero con ERC y las entidades soberanistas de convocar elecciones el 27 de septiembre, justo un año después de que firmase en el Palau de la Generalitat el decreto de convocatoria de la consulta sobre la autodeterminación, un decreto que fue impugnado y suspendido y que acabó con un 9-N alternativo.
El presidente catalán argumentó que Cataluña vive una situación anormal porque a una mayoría se le niega el derecho a a decidir “impidiendo el diálogo y la negociación y, por tanto, el acuerdo y el pacto”, una situación excepcional que, dijo, requiere de decisiones excepcionales como el adelanto electoral.
El presidente catalán argumentó que Cataluña vive una situación anormal porque a una mayoría se le niega el derecho a a decidir “impidiendo el diálogo y la negociación y, por tanto, el acuerdo y el pacto”, una situación excepcional que, dijo, requiere de decisiones excepcionales como el adelanto electoral.
Según Mas, la negativa del Gobierno que preside Mariano Rajoy a autorizar una consulta en Cataluña fundamenta y justifica la convocatoria del 27-S, y remarcó que él ya avisó hace dos años de que estaba dispuesto a jugar esta carta si “el Estado quería silenciar la voz y voto del pueblo”.
Aunque en todo el discurso no pronunció la palabra ‘plebiscito’, sí remarcó que las elecciones son consecuencia de la “necesidad de responder a un anhelo democrático”, afirmó que Cataluña es una nación milenaria que tiene derecho a decidir su futuro y ha augurado que en los próximos dos meses Cataluña volverá a estar en el foco internacional.
“Somos una nación milenaria que tiene derecho a decidir su futuro”, esgrimió el presidente.
