Fuenterrebollo propone este sábado una jornada en la que disfrutar rodeado de obras de artesanía, que abarcan desde originales artículos de decoración realizados en maderas nobles, en cera o cristal; exclusiva bisutería de ayer y de hoy realizada en diferentes técnicas y estilos; jabones de los de siempre, de los de la abuela, hasta esculturas y cuadros de cerámica esmaltada que recrean con el mismo arte paisajes del entorno que cuadros de los pintores más ilustres.
La VII Feria de Artesanía y Alimentación también se hace eco de las labores más arraigadas de la zona como los bolillos, ajuares realizados en punto segoviano y el ganchillo en sus diferentes aplicaciones clásicas y modernas, así como la utilización de diversos materiales para su realización.
Por su parte, los stands dedicados a la gastronomía serán los encargados de tentar el paladar de los degustadores más exigentes con quesos, embutidos y vinos. Las mieles, mermeladas y dulces acompañados de licores, también artesanos, endulzarán el recorrido a los visitantes.
La dulzaina y el tamboril abrirán el mercado que, además de contar con los talleres y demostraciones en directo de los propios artesanos, acogerá una comparsa de gigantes y cabezudos del grupo Tirotaeiro por la mañana y un espectáculo de títeres, teatro y música a cargo de la compañía Zascandiles por la tarde.
La feria, que acogerá una comida popular a las tres de la tarde, tendrá un lado literario y social, ya que durante toda la jornada estará presente con su stand la Asociación Aleph-Tea, colectivo formado por familias con hijos con trastornos del espectro del autismo; y la escritora Leana Saad, que a las cinco de la tarde presentará su libro ‘De los destellos de Oriente en Castilla’, un homenaje a la Castilla rural que se está despoblando.
Además, con el fin de promocionar la marca ‘Alimentos de Segovia’ y fomentar la venta de los artesanos, se realizará un sorteo con productos de la provincia, y es que la feria cuenta con el patrocinio del Área de Promoción de la Diputación Provincial de Segovia.
De esta forma, Fuenterrebollo reivindica y recupera su pasado artesanal centrado principalmente en la madera, el esparto, la cuerda, jabones, bolillos, labores segovianas, así como en la elaboración de panes, dulces típicos, como las rosquillas que varían según la época del año, los panes mantecados, las torrijas, y mermeladas que, al igual que los licores caseros, se elaboran aprovechando los frutos de temporada.
Mención especial en la feria merecen el arte con el horno de asar y la elaboración de embutidos de matanza.
