Castilla y León abre una nueva etapa de impulso del español para aprovechar la oportunidad que da esta lengua universal, que hablan 450 millones de personas, en la creación de una potente industria cultural, de un nuevo modelo económico autonómico que contribuya al crecimiento de la Comunidad y a la creación de empleo y de la excelencia de su enseñanza. Con este reto, se constituyó ayer, presidido por el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, acompañado por la consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, el Sistema Consorcial Mixto del Español, una herramienta de colaboración público privada.
La firma del convenio que crea este consorcio, primero de estas características que se configura en España, reunió en la sede de la Consejería de Cultura y Turismo a representantes de los ayuntamientos de las nueve capitales, de las ocho universidades, de las veinticuatro escuelas acreditadas por el Instituto Cervantes, fundaciones, entidades relacionadas con la enseñanza del español, Consejo Regional de Cámaras, empresas y la Junta, en un «acto cargado de solemnidad», como afirmó el presidente de la Junta.
Herrera, que llegó a definir esta nueva etapa como de «refundación» en lo realizado hasta ahora por todos las partes en el impulso del español, recalcó que el objetivo común debe ser que Castilla y León aproveche la oportunidad que supone tener una lengua universal, «cada vez más hablada y demandada en el mundo», e insistió en que se trata de un proyecto de Comunidad.
Así, explicó que, sin crear nuevas estructuras ni duplicar lo que hace cada socio de este consorcio, se quiere utilizar la experiencia y la capacidad de cada parte para avanzar en el impulso del español y para que la Comunidad sea referencia en el aprendizaje del español por extranjeros, en lo que recordó que existe un camino andado con los proyectos desarrollados por Junta, universidades y el resto de organizaciones.
«El español es una prioridad para la Junta», aseguró el presidente, quien destacó que con el apoyo al sector vinculado al idioma se asientan unas bases y un modelo para conformar una «gran industria diversificada, que permita ampliar la actividad mucho más allá de la mera enseñanza». «El español debe ser para nosotros la piedra angular de toda una potente industria cultural. Ese es nuestro reto», concluyó.
Los tres ejes del II Plan del Español serán el apoyo empresarial y la creación de empleo, la internacionalización y la innovación, investigación y tecnología, explicó Herrera, quien añadió que los indicadores de éste se ampliarán para que, además del número de alumnos que vengan, se mida la calidad de los centros y de la enseñanza o la capacidad innovadora de la oferta.
En cuanto a las líneas de subvenciones, explicó que, en el caso de las empresas, se centrarán en la renovación tecnológica en la enseñanza del español, en la implantación de sistemas de gestión de márketing y en la formación y reciclaje de profesionales, mientras que las destinadas a las universidades se dirigirán a fomentar la investigación. Otra pieza, según indicó, será la Red Mundial de Hispanistas, para lo que se cuenta ya con las asociaciones de Escuelas de Español, proyecto al que se han sumado a través de internet la red de profesores de español en todo el mundo con más de 8.000 asociados. El Plan de Promoción Exterior, que realizará acciones en los próximos meses en Irlanda y Alemania, el Congreso Internacional, que se celebrará en julio en Salamanca, completan las piezas de este impulso al idioma
