Ben Affleck dio la sorpresa en los Globos de Oro. Y es que, a pesar de que todas las apuestas apuntaban a Lincoln, de Steven Spielberg, como la favorita, Argo se coronó finalmente en las categorías de mejor drama y mejor director en la ceremonia que se celebró en Los Ángeles el pasado domingo y que se considera una antesala de los Oscar.
A sus 40 años, el también actor desbancó a pesos pesados de Hollywood. No solo a Spielberg, sino también a Katrhyn Bigelow (La noche más oscura), Ang Lee (La vida de Pi) y Quentin Tarantino (Django desencadenado), ganando puntos de cara a los grandes premios del cine mundial, aunque los académicos no le nominaron como realizador.
Este thriller, coproducido por George Clooney y Grant Heslov y basado en hechos reales, se enmarca en la Revolución iraní de 1979 y cuenta el difícil rescate de seis rehenes estadounidenses refugiados en la embajada de Canadá, protagonizado por un agente de la CIA.
Pese a la decepción, ni Lincoln ni La noche más oscura se fueron con las manos vacías: Daniel Day-Lewis recibió su globo dorado como mejor actor dramático por su papel del expresidente estadounidense, mientras que Jessica Charstain se impuso a Naomi Watts (Lo imposible) por su interpretación de agente de la CIA a la caza de Osama bin Laden.
La otra gran triunfadora de la noche fue Los Miserables, basada en la novela homónima del escritor francés Victor Hugo, que recibió el premio a Mejor Película en la categoría de comedia o musical, al tiempo que se llevó los de Mejor actriz de reparto, con Anne Hathaway en el papel de la prostituta Fantine, y el de Mejor actor, para Hugh Jackman.
El western de Tarantino se alzó con los galardones a Mejor guión original y Mejor actor de reparto, el austríaco Christoph Waltz. La joven Jennifer Laurence se hizo con el premio a la interpretación femenina protagonista por Los juegos del hambre.
En cuanto al resto de cintas, la austríaca Amour, de Michael Haneke, que narra la historia de un matrimonio de ancianos y está doblemente nominada en los Oscar, consiguió el Globo de Oro a la Mejor película de habla no inglesa, mientras que Brave, sobre una princesa escocesa, fue el filme de animación más valorado.
En la categoría musical, Skyfall, interpretada por la cantante Adele y compuesta por Paul Epworth para la película homónima (la última entrega de James Bond), fue considerada la mejor canción original. Mychael Danna, por su parte, recibió el galardón a la mejor banda sonora original por La Vida de Pi, que cuenta el naufragio de un joven indio junto a un tigre de Bengala.
En las categorías de televisión, Homeland, sobre la agente de la CIA Carrie Mathison, triunfó por segundo año consecutivo. Se llevó tres premios: el de Mejor serie dramática, actor de drama, para Damian Lewis; y actriz de drama, para Claire Danes.
Con el mismo número de reconocimientos, aunque menos importantes, se encuentra Game Change, sobre la exgobernadora de Alaska Sarah Palin, que se llevó el de mejor miniserie; el de mejor actriz, para Julianne Moore; y actor de reparto, para Ed Harris.
Al margen de Homeland, la gran triunfadora fue Girls, que refleja la vida de un grupo de veinteañeras en Nueva York y fue galardonada como Mejor comedia y se adjudicó el Globo de Oro a la mejor actriz de comedia, para Lena Dunham.
Además, Don Cheadle hizo lo propio en el apartado masculino por House of Lies, basada en la novela homónima de Martin Kihn; Kevin Costner, al de mejor actor de miniserie por Hatfields & McCoys, sobre el conflicto entre ambas familias estadounidenses; y Maggie Smith, el de mejor actriz de reparto por Downton Abbey, ambientada en este condado británico.
No faltó a la cita el habitual desfile de rostros famosos de Hollywood, desde George Clooney a Julia Roberts o Robert Pattinson. Y el toque emotivo lo puso una elegante Jodie Foster con su discurso al recoger el premio a su trayectoria profesional: «Ya salí del armario hace 1.000 años, en la Edad de Piedra», contó la actriz, que pidió respeto para su vida privada y confesó, «alto y con orgullo», que está soltera.
