La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) cifró ayer en 137.000 el número de emigrantes que han llegado en los seis primeros meses del año a las costas europeas tras cruzar el Mediterráneo. “Una gran mayoría de los miles de personas que hicieron el peligroso viaje por mar, en los seis primeros meses de 2015 huían de la guerra, el conflicto o la persecución. Eso convertiría a la crisis en el Mediterráneo en una crisis de refugiados”, dijo la agencia en su último informe reciente.
En el mismo documento indicó que un tercio de las personas que llegaron a Italia o Grecia viajaron desde Siria y recordó que los ciudadanos del país árabe “han de ser considerados casi de manera universal para el estatus de refugiados u otras formas de protección”. ACNUR agregó que, por detrás de Siria, los países a los que pertenecen la mayoría de los refugiados serían Afganistán y Eritrea en este caso.
“Mientras Europa debate sobre la mejor manera para hacer frente a la creciente crisis en el Mediterráneo, debemos ser claros: la mayoría de la gente que llega a Europa por mar son refugiados que buscan protección de la guerra y la persecución”, dijo el alto comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados, António Guterres. Los datos recabados en Grecia, Italia, Malta y España reflejaron un incremento del 83 por ciento en el número de refugiados y emigrantes que cruzaron el Mediterráneo en comparación con el mismo periodo en 2014.
“Históricamente, los cruces aumentan de forma significativamente en el segundo semestre del año, en particular durante los meses de verano, por lo que se espera que las cifras sigan aumentando”, anticipó ACNUR. Según estas cifras, 68.000 personas han llegado a Grecia, 67.500 a Italia, 1.230 a España y 94 a Malta.
La agencia recordó que el número de muertes en el mar alcanzó cifras históricas en abril de 2015, si bien sufrió un drástico descenso en mayo y junio. Entre enero y marzo, 479 refugiados y emigrantes murieron o fueron dados por desaparecidos, en comparación con el primer trimestre de 2014. En abril, y a consecuencia de varios hundimientos, 1.308 refugiados y emigrantes murieron o fueron dados por desaparecidos, cifra más de 30 veces superior a los 42 registrados en abril del año anterior.
Sin embargo, en mayo el número de víctimas descendió hasta los 68, una cuarta parte de los 226 del mismo mes en 2014, tendencia que continuó en junio, con doce muertes en este caso.
