Para una alimentación saludable, según el doctor Sebastián La Rosa, nuestra dieta debe construirse alrededor de un concepto, y es el de que esta debe tener al menos un 50% de verduras, siendo este el punto de partida para mejorar la salud a largo plazo. Tal y como explica, si queremos que nuestra alimentación sea la más saludable posible y que ello conlleve un impacto real en nuestra energía, en la inflamación y en la longevidad, cada plato diario debe garantizar una base sólida de vegetales, sea cual sea nuestro estilo de vida.
Y es que el experto en medicina antienvejecimiento insiste en que la clave de una alimentación saludable está más en la consistencia que en las fórmulas milagrosas, y que si una persona solo pudiera cambiar un hábito, debería ser este: el de duplicar la presencia de verduras, y dejar que el resto de la dieta se organice alrededor de ellas. Sí, esta teoría puede parecernos algo simplista, pero detrás hay argumentos fisiológicos, metabólicos y hasta económicos que él mismo va desgranando en sus intervenciones y que nosotros veremos en este artículo.
Por qué el 50% del plato deben ser verduras en una alimentación saludable
La Rosa utiliza con frecuencia la Ley de Pareto para explicarlo, y que consiste en que para tener una alimentación saludable, ese 20% de decisiones que más impacto generan tiene mucho que ver con los vegetales. Las verduras concentran antioxidantes naturales que nuestro organismo sabe procesar mejor que los suplementos, y es que según el doctor, tomar antioxidantes en cápsulas pensando que “cuanto más, mejor” puede llevar al efecto contrario, ya que el exceso interfiere con los propios mecanismos de defensa celular.
En cambio, cuando se obtienen directamente de los alimentos, la alimentación saludable se vuelve más equilibrada y fisiológica, ya que la fibra presente en estos vegetales regula la glucosa, calma la inflamación y alimenta a las bacterias intestinales, pieza clave en lo relativo a la longevidad. Una buena microbiota es, para La Rosa, uno de los pilares silenciosos de una alimentación saludable, especialmente cuando la mayor parte proviene de verduras, frutas, legumbres y alimentos mínimamente procesados.
En esta línea, el especialista subraya otro punto que a veces damos por sentado: en una alimentación saludable, no hace falta aspirar a comprar productos ecológicos o gourmet, sino que lo verdaderamente transformador es comer variedad, apostar por verduras de temporada y, sobre todo, incluirlas a diario en raciones generosas.
Los otros alimentos esenciales para una alimentación saludable y duradera
Aparte de ese 50% de verduras, La Rosa también habla de un segundo bloque importante para una alimentación saludable y que son los alimentos fermentados como el yogur fermentado, kéfir, quesos como el cheddar o la mozzarella, encurtidos o chucrut (que es col fermentada en salmuera, un acompañante muy típico en Alemania y Alsacia). Y es que estos productos contribuyen a mejorar la flora intestinal, siempre en pequeñas cantidades, ya que el exceso nos puede generar hinchazón, gases y lo que él llama “disbiosis”, un desequilibrio de la microbiota que acelera el envejecimiento.
En lo relacionado a las proteínas vegetales, volvemos a la moderación, con la recomendación de priorizar pescados y mariscos tres o cuatro veces por semana; limitar el pollo a un par de días; y dejar la carne roja para un consumo ocasional, idealmente una vez a la semana, lo que contribuye a mejorar la salud cardiovascular y nos ayuda a mantener la inflamación más controlada.
El experto también reconoce que el precio de ciertos productos dificulta seguir estas pautas, especialmente en algunos hogares donde una alimentación saludable parece un lujo, por lo que su consejo es priorizar las verduras asequibles, los productos de temporada y unas técnicas de cocina sencillas que permitan aprovechar al máximo cada ingrediente.
