El jugador de la Gimnástica Segoviana Álex continúa trabajando en la sombra. Son muchos los meses que lleva sin disputar un encuentro a consecuencia de la lesión que arrastra desde hace año y medio. La fascitis plantar acentúa la incógnita de la vuelta del defensa azulgrana a los terrenos de juego. “Lo que más me preocupa es salir de esta situación. Desde el principio me intenté marcar unos plazos, pero ni siquiera los médicos se han atrevido a darme plazos”, asegura el propio jugador ante la angustia de no poder la luz del túnel.
Álex afronta el día a día a base de constancia y sacrificio con el único objetivo de enfundarse la camiseta de la Gimnástica y calzarse las botas cuanto antes. Con esa fecha aún en el horizonte, cada paso que da es un nuevo logro. El optimismo y garra que le caracteriza le ayudan a seguir avanzando: “He empezado a hacer piscina con ejercicios progresivos. El trabajo que estoy desempeñando es sencillo, pero cada paso que doy está orientado a una pronta recuperación y a coger la forma lo antes posible. Tengo que hacer las cosas bien y no precipitarme”.
Los médicos, con cautela, aseguran que la zona inflamada en cuestión va evolucionando y el aspecto es mejor: “Me han dicho que tengo menos inflamación y que va por el buen camino. Evidentemente tengo que seguir yendo a revisiones para conseguir que desaparezca todo definitivamente”.
El defensa gimnástico es todo un ejemplo como jugador de equipo. A pesar de la lesión, no pierde oportunidad para estar junto a sus compañeros y en los partidos es uno más en las gradas de La Albuera. “Me encuentro con fuerzas renovadas. Tengo muchas ganas de recuperarme cuanto antes y de volver a estar con mis compañeros. Lo que más echo de menos es el día a día en el vestuario y es algo que necesito. Llevo demasiado tiempo sin jugar y estoy deseando aportar al equipo. La dinámica es muy buena y mis compañeros están compitiendo genial. Además, el cuerpo técnico está dando un plus a la plantilla”, subraya.
