Segovia despidió el año arropando, como pocas veces, a su carrera más multitudinaria. La XXXV San Silvestre segoviana que organizó el Club de Atletismo Joaquín Blume se convirtió en una auténtica demostración de participación popular, con 2.803 inscritos en la prueba absoluta y 727 en las carreras de menores, para sumar un total de 3.530 personas tomando parte en la última cita deportiva del año. Los segovianos, ya fueran corriendo, andando, disfrazados, apretando los dientes o simplemente disfrutando del ambiente, se convirtieron en el gran rasgo distintivo de una edición en la que el protagonismo deportivo recayó, con claridad, en Alejandro Domingo y Claudia Corral.
La respuesta de la ciudad volvió a ser enorme. Desde bastante antes de las siete de la tarde, hora fijada para la salida en la avenida Padre Claret, las calles comenzaron a llenarse de corredores y público. Tres cajones diferenciados ordenaron una salida que, dentro de la lógica tensión del momento, se desarrolló con buen criterio y permitió que la cabeza de carrera lanzara desde el inicio un ritmo muy elevado. Poco antes, en el entorno de la plaza, los más pequeños habían completado por la tarde sus pruebas, dando colorido al centro de la ciudad.
Un mano a mano que apunta a histórico
La organización, con sus cajones de salida, trataba de evitar las aglomeraciones en Padre Claret, y la prueba se desarrolló con una relativa normalidad teniendo en cuenta que había que ‘meter’ por una calle a 2.800 personas casi a la vez. En categoría masculina, la carrera quedó muy pronto reducida al mano a mano previsto entre Alejandro Domingo y Rafael Rodríguez. Ambos se marcharon en solitario prácticamente desde el inicio y sostuvieron una pugna de gran intensidad. El ritmo fue alto desde el primer kilómetro y ninguno quiso ceder la iniciativa hasta la subida de la calle San Juan, el lugar en el que tradicionalmente suele definirse la carrera.
La participación en la prueba absoluta es la mayor de las treinta y cinco ediciones de la San Silvestre que organiza el Blume
Allí, de nuevo, se resolvió la victoria en favor de Alejandro Domingo, vencedor también en 2023 y 2024, que volvió a abrir unos metros definitivos para imponerse en la meta de la plaza Mayor con un tiempo de 11:51, promediando menos de tres minutos el kilómetro. Con esta victoria encadena tres triunfos consecutivos en la San Silvestre segoviana, un registro que refuerza su dominio reciente en la prueba y subraya la solidez de su estado de forma. “Nada más subir San Juan”, reconocía al término de la carrera cuando se le preguntó en qué momento se sintió ganador. Y añadía, sobre el desarrollo de la prueba: “Hoy me la ha puesto un poco complicada Rafa, pero ha sido muy rápido hoy”. También dejó claro que la pugna entre ambos puede tener recorrido en los próximos años.
El segundo puesto correspondió a Rafael Rodríguez, que sostuvo la pelea por la victoria hasta los últimos metros, mientras que el tercer escalón del podio fue para Lucas de Santos, completando una clasificación que refleja la claridad con la que los dos primeros abrieron hueco desde el disparo inicial. Domingo destacó igualmente la velocidad global de la prueba y el hecho de que “hemos ido solos prácticamente desde el principio”, en un mano a mano de 4.000 metros.
Claudia, la sonrisa del atletismo
Si en la prueba masculina hubo duelo, en la femenina la victoria tuvo un nombre propio prácticamente desde el primer tramo. Claudia Corral se hizo con el triunfo con un tiempo de 13:44 tras dominar desde el inicio una carrera en la que la segunda clasificada, una atleta tan cualificada como Sandra San Miguel, ,se quedó algo lejos. Ella misma lo explicó con naturalidad al cruzar la meta en la plaza Mayor: “He salido rápido, luego he dicho: hay bajada, así que a mantener y acelerar el ritmo”. Esa idea le permitió abrir hueco temprano y gestionar después el esfuerzo en los tramos más exigentes del recorrido. “Casi desde la salida”, admitió cuando se le planteó si el punto decisivo había llegado antes incluso de la subida a San Juan.
Corral subrayó el componente emocional de competir en casa: “Me apetecía porque es en casa, la gente te conoce, te anima con muchísimas ganas y la verdad es que lo disfrutas muchísimo”. También mostró respeto por un trazado que engaña más de lo que parece: “No es una carrera para ir a tope desde el principio; tiene muchas subidas y bajadas y hay que guardar un poquito porque si no la última cuesta se hace bola”. Sandra San Miguel ocupó la segunda plaza y Amanda García completó el podio femenino.
El ambiente acompañó en todo momento. El tramo final, desde San Agustín y Cronista Lecea hasta la plaza Mayor, se convirtió en un pasillo de aplausos para los participantes, mientras el frío marcaba la temperatura pero no lograba enfriar los ánimos. Disfraces de todo tipo, familias corriendo juntas, atletas buscando marca y deportistas ocasionales deseosos de cerrar el año de una forma diferente se mezclaron en una imagen que confirma el carácter festivo y, al mismo tiempo, competitivo de la prueba.
El ambiente por las calles segovianas fue más que elevado desde primera hora con las carreras para los más jóvenes
La carrera fue, además, el broche a un año señalado para la ciudad. La coincidencia temporal con el cierre del calendario permitió enlazar la San Silvestre con la condición de Segovia como Ciudad Europea del Deporte 2025. En esa línea, el alcalde, José Mazarías, que también participó en la prueba, recordó que la designación se abrió hace un año precisamente con esta misma carrera y se cierra ahora “con un año fantástico en lo deportivo”. Agradeció a la organización, al Club Atlético Joaquín Blume y a los servicios municipales implicados, así como a clubes y deportistas de todas las disciplinas, el trabajo realizado, y subrayó el récord de 2.803 inscritos en la carrera absoluta como ejemplo del dinamismo deportivo de la ciudad.
Javi y Águeda, en el podio
En la meta, además de los aplausos del público, aguardaban dos referentes del atletismo segoviano, Javi Guerra y Águeda Marqués, que, aunque no corrieron la prueba, participaron en la entrega de premios y acompañaron a los vencedores.
Más allá de los ganadores, la San Silvestre volvió a evidenciar que la carrera pertenece a todos los que la hacen posible, ya sean los que corren deprisa, quienes trotan acompañando a un familiar, quienes se disfrazan para arrancar sonrisas o quienes simplemente quieren sentir que forman parte de un esfuerzo compartido. El espíritu de participación, subrayado desde el primer momento y respaldado por unas cifras históricas, marcó el tono de una edición que, al mismo tiempo, elevó el listón competitivo con la tercera victoria consecutiva de Alejandro Domingo y el dominio de principio a fin de Claudia Corral.
Ambos vencedores miran al futuro con sensaciones diferentes pero coincidentes en la ilusión. Domingo, instalado ya en la historia reciente de la prueba, dejó entrever que el duelo con Rafael Rodríguez puede convertirse en un clásico. Corral, siempre con una sonrisa, confesó que no siempre pasa la Navidad en Segovia, pero lanzó un guiño: “Si estoy por aquí el año que viene, la hago segurísimo”. También reconoció que cierra un 2025 “muy bueno”, del que se siente “muy contenta y súper orgullosa”, y que quería concluir “haciendo lo que he estado haciendo todo el año, que es correr”. Tras ellos, dos millares de deportistas que dejaron pequeño el espacio habilitado para beber agua tras la línea de meta. Normal.
