No es el ‘WOMAD’ de Cáceres ni tampoco el ‘FIB’ de Benicássim, pero Villafranca del Bierzo (León) cobra igualmente vida cada verano con el Fiestizaje, un festival que ha hecho de la multiculturalidad, la tolerancia y la música étnica su bandera para acoger durante tres días “a gente tan diversa, con tan buen espíritu y con tanta alegría”, explica uno de los miembros de la asociación organizadora ‘Bumtaka’, Pablo Gutiérrez.
Un mercadillo, talleres de batucada, danza africana y percusión y horas y horas de conciertos entre los que también se hace un hueco a la solidaridad. Desde hace cuatro años, el Fiestizaje colabora con el proyecto ‘Mateca’ que desarrolla el percusionista africano Baba Touré en Costa de Marfil y que este año se ha intensificado, precisamente, por la difícil situación que atraviesa este país a consecuencia de la ola de violencia surgida tras las últimas elecciones presidenciales que se ha cobrado miles de vidas.
“En Costa de Marfil este año pasado ha habido acontecimientos muy duros y la gente de allí lo está pasando muy mal, ya veníamos colaborando con ellos desde hace tiempo pero este año le hemos dado más énfasis al asunto por las circunstancias que allí hay”, cuenta Gutiérrez, quien explica que este proyecto trata de “sacar a los niños de las calles a través del arte, de la percusión, de la música y la danza africana”. ‘Mateca’ promueve la creación de la Casa de las Artes Tradicionales y Contemporáneas de Abidjan, una especie de alberque cultural para “rescatar” a los numerosos artistas de Abobo –uno de los barrios más pobres de la ciudad de Abidjan- y que estos tengan su oportunidad, como la tuvo el propio Baba Touré, que llegó hace ocho años a Francia y ha sido capaz de hacerse su hueco en el mundo de la percusión.
Con una rifa, el ‘Fiestizaje Solidario’ consigue fondos para este proyecto. “Esto es una pequeña ayuda pero toda ayuda viene bien y sabemos que la oenegé está muy agradecida y que la gente de Costa de Marfil nos lo agradece mucho”, valoran desde Bumtaka, donde creen que es necesario apostar por el desarrollo de África y aprender de su gran riqueza cultural y musical. Y es que desde la organización están muy contentos con la respuesta de las miles de personas que durante los días de festival pasan por la “pequeña Compostela” y colaboran con esta iniciativa porque “aún en tiempos en los que no hay mucho dinero, aquí la gente está dispuesta a ayudar a gente que lo necesita más”. Un ejercicio de concienciación que, además de social, también tiene su cara medioambiental con el ‘Fiestizaje Sostenible’ que promueve el reciclaje y el ahorro energético en colaboración con la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden).
El Fiestizaje nació en el 2004 y siete años después mantiene intacta su filosofía, sólo ha ampliado las actividades –como el Fiestizaje Solidario y el Fiestizaje Sostenible- “para darle un cariz más de concienciación a la gente”.
