La sorpresa saltó este martes en clave gimnástica. A través de un comunicado oficial, la Segoviana anunció la destitución de Iñaki Bea como entrenador del primer equipo apenas cinco meses después de su llegada a La Albuera. De manera paralela, la entidad confirmó que Ricardo de Andrés y Nacho Gonzalo se harán cargo del equipo de forma interina.
La Segoviana afronta este cambio con la vista puesta en su próximo compromiso liguero, este domingo en La Albuera ante el Rayo Cantabria. El conjunto azulgrana es actualmente tercero en la clasificación, a tres puntos del liderato, aunque la reciente dinámica con dos victorias en los últimos seis partidos había encendido las alarmas en el seno del club.
Para explicar los motivos del cese comparecieron ante los medios el presidente de la entidad, Agustín Cuenca, y el directivo Juan Carlos Renedo. Cuenca reconoció que la decisión se tomó “con mucho dolor”, pero justificó el relevo por la mala evolución del equipo en las últimas jornadas. “Los resultados no son todo lo buenos que nos gustaría, pero sobre todo las sensaciones que transmite el equipo nos hacen ser pesimistas en cuanto a su futuro. Pensábamos que el equipo necesitaba un revulsivo y ese ha sido el cambio de entrenador”, señaló el presidente.
Cuenca destacó que Bea había cumplido en gran parte de la temporada con las expectativas generadas, como refleja la posición en la tabla, pero puso el foco en el rendimiento reciente. “Si analizamos las últimas seis jornadas, los números y las sensaciones son bastante malos: hemos encajado 11 goles, marcado seis y sumado siete puntos. Son cifras de un equipo de descenso y eso es delicado cuando nuestras aspiraciones son ascender”, explicó, negando que existieran otros factores adicionales en la decisión.
El presidente también descartó un cambio de filosofía en un club caracterizado por la estabilidad en el banquillo. “No se mira quién ocupa el puesto, sino si es capaz de revertir la situación. En diez años es la segunda vez que tomamos esta decisión”, afirmó. En relación con el vestuario, Cuenca reconoció que su postura fue un elemento importante en el análisis de la situación. “El vestuario es clave para poder revertir la dinámica. Necesitamos una plantilla que esté a muerte con el entrenador y que no solo sea respetuosa con su modelo de trabajo”, subrayó, añadiendo que, aunque el grupo se ha comportado de manera profesional, no terminaba de comulgar del todo con las actuaciones del técnico vasco, tanto en el estilo de juego como en su conducta fuera del campo.
Sobre la etapa interina, el club recupera a Nacho Gonzalo, a quien el presidente definió como “un preparador físico de otro nivel y con buena llegada al vestuario”. Ricardo de Andrés, por motivos laborales, no podría asumir el cargo hasta final de temporada, aunque el club ya trabaja en la búsqueda de un nuevo entrenador. “Traeremos a alguien que esté en paro. Hay varios nombres sobre la mesa, pero no es bueno especular. Estamos ya buscando alternativas”, indicó Cuenca. Por último, el presidente asumió el impacto económico del relevo, al tener que afrontar el contrato de Bea junto al del nuevo técnico. “Es un contratiempo económico, pero por encima está lo deportivo. Trabajaremos más para generar los ingresos necesarios”, concluyó.
