La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, presentó ayer su dimisión por “responsabilidad política”, tras las últimas informaciones aparecidas en los últimos días acerca del partido madrileño y una supuesta financiación irregular y después de que el pasado jueves la Guardia Civil registrara el despacho del exgerente Beltrán Gutiérrez en la sede de Génova.
En una rueda de prensa convocada con carácter de urgencia, Aguirre señaló que en estos últimos días “hemos conocido todos una serie de noticias” de “trascendencia” relacionadas con el PP y aunque “habrá que confirmar y calibrar” y no se tienen que dar “por absolutamente ciertas”, la “gravedad” de las mismas pese a no estar “demostradas”.
“No he tenido nunca ni firma en la cuenta corriente ni he firmado nunca un contrato ni tengo tarjeta ni tengo nada, por lo tanto, no tengo ninguna responsabilidad directa en estas actuaciones que están apareciendo estos días pero sí tengo una responsabilidad política que asumo porque creo que hay que asumir responsabilidades políticas”, subrayó.
Asimismo, dijo que habló con el presidente del partido y presidente en funciones, Mariano Rajoy, quien le expresó que “lo comprende”. “Dejo el PP de Madrid porque asumo la responsabilidad política de todos estos años, en los que se han hecho cosas muy buenas”, insistió, al tiempo que destacó que se trata de una decisión “absolutamente personal”.
“Llamé a Rajoy y no me cogió el teléfono. Luego le puse un mensaje, que respondió empezando con un ‘Te entiendo’. Y luego me llamó y hemos estado hablando. Las conversaciones como siempre con él han sido de absoluta cordialidad y no deben ser desveladas”, indicó.
La hasta ahora presidenta del PP de Madrid afirmó además en clave nacional que el candidato popular, “está en estos momentos en una situación muy importante para todos, que es la formación del Gobierno”, y entiende que “no es el tiempo ni de los partidismos ni los personalismos, es el tiempo de los sacrificios y las cesiones”.
La también portavoz del PP en el Ayuntamiento de la capital, cargo en el que sí continuará, se disculpó igualmente con parte de su equipo en el Consistorio, al que no comunicó con antelación su decisión y confirmó que la tomó el sábado y no el jueves —el día del registro policial en su sede— porque el viernes quería comparecer en la comisión de investigación del Ayuntamiento de Madrid.
Aunque Aguirre señaló que las últimas noticias sobre las irregularidades en el PP de Madrid “no son dogma de fe ni están calibradas”, los votantes, los ciudadanos y los dirigentes pero los votante “están en estos momentos indignados”.
“Ni los de Podemos dicen que tengo culpabilidad, pero sí responsabilidad política y como buena británica me gusta asumir la responsabilidad dimitiendo”, apostilló, aludiendo a continuación a otros casos de supuesta corrupción que le pueden afectar, además del de Granados, como el de ‘Púnica’ y el de ‘Gürtel’, que criticó que tras siete años de investigación “no se ha abierto juicio oral”.
La expresidenta de la Comunidad de Madrid insistió en que “no sólo ha cometido ningún lícito, sino que no hay nadie en España ni en la opinión pública ni publicada que piense que haya hecho una ilegalidad”.
“Si tengo culpa es ‘in vigilando’. Tenía un gerente, un contable y un secretario general, que son los que tenían mano en estos cuestiones económicas. Y yo me ocupé de otras cosas y no de las cuestiones económicas del partido. Desde el primer día que llegué no me había ocupado de estos temas porque había cuatro personas para ello. No estoy segura de que me haya equivocado en ello porque si lo hubiera hecho hubiera desatendido otras cuestiones importantes del partido y del Gobierno”, sentenció Aguirre.
Para finalizar, dejó en manos de la dirección nacional de su partido el futuro del PP regional pero defendió que se realice un congreso “abierto” al voto de todos los afiliados, y en el que no se volverá a presentar como candidata. “Se ha acabado el tiempo de los compromisarios y delegados, tienen que ser los militantes”, defendió.
El peso de los últimos acontecimientos.- El pasado viernes, Esperanza Aguirre acudió a comparecer a la comisión de investigación sobre corrupción política en la Asamblea de Madrid, para hablar sobre la actividad de la Agencia de Informática y Comunicaciones de la Comunidad de Madrid (ICM).
Además de mostrar su confianza en dos exconsejeros de la Comunidad, Lucía Figar y Salvador Victoria, investigados en la trama ‘Púnica’, aseguró que los casos de corrupción no deben quedar “impunes” y que se sentía respaldada por la dirección nacional de su formación.
Todo después de que el día anterior la Guardia Civil acudiera a la sede del partido a registrar el despacho del exgerente del PP de Madrid Beltrán Gutiérrez en busca de pruebas de financiación ilegal del partido.
