La importancia del mundo digital es cada vez mayor en nuestra vida: estamos permanentemente conectados a las redes, usamos sistemas de pago electrónico, realizamos parte de nuestro trabajo a través de distintas plataformas, y nos comunicamos y entretenemos a través de internet.
Parte de la vida ocurre a diario en el ciberespacio, un lugar donde también se cometen delitos, que van desde simples estafas y robos de datos personales hasta crímenes financieros más sofisticados, que han obligado a las fuerzas de seguridad a tratar de ponerse al día para poder combatirlos.
Un laboratorio de Ciencias Forenses Digital
La Universidad de Salamanca, en conjunto con la Policía Nacional, y con la colaboración del INCIBE, acaba de firmar un convenio para la creación de un laboratorio de Ciencias Forenses Digital, que constará de dos sedes físicas: una en la USAL y otra en la Policía Nacional.
Este procedimiento ha sido formalizado por autoridades de la universidad y de la División de Formación y Perfeccionamiento de la Dirección General de la Policía, y para el desarrollo de este laboratorio se contará con el apoyo del Instituto Nacional de Ciberseguridad.
Las sedes físicas de este laboratorio estarán en el edificio de I+D+i de la Universidad de Salamanca, que se encuentra en la calle Espejo, y en la Escuela Nacional de Policía, en Ávila.
El acto se realizó en el Rectorado, y el acuerdo fue firmado por el rector de la USAL, Juan Manuel Corchado, y por Javier Daniel Nogueroles, comisario principal y jefe de la División de Formación y Perfeccionamiento de la Dirección de la Policía Nacional.
Una herramienta de formación para combatir ciberdelitos
Inicialmente, este laboratorio se utilizará para capacitar estudiantes y funcionarios en actividad forense y en las diferentes labores periciales, de alta especialización, que se pueden llevar a cabo en el caso de ciberdelitos complejos. Posteriormente, en el futuro podrá realizar actividades que vayan más allá de la formación, como la de ser una herramienta o espacio para dilucidar crímenes.
En este laboratorio se impartirán cursos de introducción al análisis forense, así como de perito forense informático.
Un perito forense informático es un profesional especializado en recoger pruebas técnicas que pueden contribuir a resolver casos de ciberacoso, accesos no autorizados, suplantación de identidad y distintas formas de fraude electrónico.
Los informes periciales informáticos son cada vez más importantes en los procesos judiciales, y los peritos forenses ya han probado su valor en la recuperación de información digital, la identificación de ciberdelincuentes y la evaluación de sistemas de seguridad digital.
Este laboratorio forense digital no solo fortalece la relación entre la USAL y la Universidad y crea un nuevo espacio para la investigación y el desarrollo que puede favorecer a ambas instituciones; también es una nueva herramienta para proteger a ciudadanos y empresas de nuevas formas de delincuencia.
Este laboratorio también surge en el marco de la Cátedra Internacional en Blockchain para Ciberseguridad (Ciberchain), y el proyecto cuenta con el apoyo estratégico del INCIBE, que lo cofinancia a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, es decir, mediante los fondos europeos Next Generation EU.
La creación de este laboratorio, además de constituir una nueva herramienta de formación para resolver crímenes en escenarios virtuales y con nuevas tecnologías, contribuye a estrechar más los lazos entre la Universidad de Salamanca y la Policía Nacional.
Una relación que actualmente se ve reflejada en los títulos de grado en Estudios Policiales y en el Máster de Seguridad y Función Policial, pero también en la presencia de muchos integrantes de esta fuerza que realizan sus tesis doctorales en la USAL.
