Eran otros tiempos cuando una persona pasaba más de 20 años en una empresa y, si esta no quebraba, se retiraba sin haber buscado oportunidad en otra compañía. No solo han cambiado las personas, también han cambiado las empresas, pues ya son muy pocas aquellas que permanecen sin cambios durante décadas.
Las empresas se fusionan, cambian de mano o desaparecen, o hablan de “reestructuración” cuando van a despedir miles de empleados. Pero también los trabajadores han cambiado y buscan mejores sueldos y mejores condiciones laborales, abandonando a menudo empleos seguros por ir tras algo mejor.
El cambio para mejorar: la movilidad laboral
Durante generaciones, la estrategia de muchas personas fue la de conseguir el empleo perfecto, que reuniera las características para formar una familia y comenzar a pagar una vivienda propia, mientras se cubren todos los gastos relacionados con salud y educación. Todo esto, trabajando en una misma empresa o institución, siempre y cuando nos permita crecer.
Hoy en día este tipo de trabajo es cada vez más difícil de encontrar, y una alternativa para ir alcanzando nuestros objetivos personales y profesionales es practicar el “Job Hopping”. Se trata de una modalidad que consiste en cambiar con frecuencia de trabajo, buscando salarios más altos, mejores condiciones laborales o mayores posibilidades de ascender.
A principios de febrero, Infojobs publicó un informe sobre intención de cambio de empleo en el que se indicaba, entre las razones mencionadas por los trabajadores: salarios (45%), mejoras en las condiciones laborales-familiares (32%), y poder conciliar la vida laboral y personal (23%).
Juventud y cambio
Un 35% de los trabajadores han cambiado de empresa en los últimos 5 años, es decir, uno de cada tres trabajadores, aunque no todos apuestan por el cambio de empleo, y el valor para hacerlo parece estar directamente relacionado con la edad.
Un 49% de los jóvenes entre 16 y 24 años ha cambiado de empleo en los últimos 5 años; este porcentaje sube a un 58% entre los trabajadores cuyas edades están comprendidas entre los 25 y los 35 años.
La estabilidad laboral parece estar directamente relacionada con los buenos salarios: el 71% de las personas que no han cambiado de empresa en los últimos años ganan más de 2.000 euros, y un 66% percibe salario entre 1.501 y 2.000 euros.
Los trabajadores buscan, pero también son buscados por las empresas, y evidencia de ello es que un 38% recibió una oferta externa en los últimos doce meses. De este porcentaje, los profesionales más buscados son los relacionados con TIC (tecnologías de la información y comunicación), con el 56%.
Los menores de 35 años reciben hasta un 49% de estas ofertas, y un 29% (del 38% mencionado al principio), declara haber recibido entre 1 y 3 propuestas, mientras un 9% recibió más de 4.
Cambios voluntarios e involuntarios
No siempre cambiamos de empleo porque deseamos hacerlo. Las empresas pueden quebrar, concluir proyectos o decidir “reestructurarse” (con la correspondiente ola de despidos).
Según el estudio de Infojobs, el 78% de los trabajadores cambió de trabajo porque deseaba hacerlo, en tanto que un 22% lo hizo de forma involuntaria.
El 50% de los que lo hicieron voluntariamente afirman que lo hicieron por la conciliación y la flexibilidad; un 47% por desarrollo y crecimiento personal; un 45% por salud y bienestar personal; un 38% por las condiciones económicas y un 20% por seguridad laboral.
Para concluir, el 51% de los profesionales considera saludable cambiar de empleo con frecuencia, por todas las razones antes mencionadas, mientras que un 49% lo ve como una falta de compromiso. ¿En qué lado nos encontramos nosotros?
