Desde tiempos ancestrales, los seres humanos se han identificado con diferentes animales, que han representado en cavernas, en tatuajes en diferentes partes del cuerpo, en tallas de madera, y hasta utilizando sus pieles. Grupos humanos completos, clanes, se han identificado con lobos, osos, tigres y águilas, entre otros animales, y quizás por esto no deberían parecernos tan raros los therians.
Este fenómeno social en el que individuos se autoperciben como perros, zorros o gatos, no está muy lejos de otros híbridos humanos un poco más aterradores, como los vampiros, o los hombres lobos, y de nuestro amor por el disfraz, pero definitivamente se trata de otra cosa.
Los psicólogos y los therians
En las últimas semanas, internet y las redes sociales se han visto colmadas por individuos que se desplazan por calles o juegan en parques disfrazados total o parcialmente de animales. Son personas que se sienten psicológica o espiritualmente animales, hasta el punto de adoptar sus maneras y formas de comunicarse.
¿Sufren de alguna clase de trastorno?, ¿están locos? Es lo que muchos espectadores y usuarios de redes sociales piensan y a menudo comentan cuando ven sobre todo a jóvenes y adolescentes, aunque también uno que otro adulto, utilizando máscaras de lobos, zorros, perros o gatos, moviéndose y actuando como si fueran estos animales.
Para la psicóloga Andrea Anaya, que se refiere a este fenómeno a través de @andreaanayaalos, en TikTok: “No es un trastorno porque no está reconocido por the American Psiquiatric Association y tampoco está en el DSM-5, que es el libro que nosotros utilizamos para diagnosticar”; pero luego agrega: “Que algo no sea diagnosticable no significa que no merezca un análisis clínico”.
Para Óliver Serrano, profesor de psicología en la Universidad Europea de Canarias, “No podemos hablar de un diagnóstico o de un trastorno, ser ‘therian’ es una etiqueta que estas personas usan para identificarse, para explicarse o para intentar definir cómo se sienten y quiénes son”.
¿Qué son entonces los therians?
Los therians pueden parecer similares, pero nada tienen que ver con los cosplayer, aunque sí pueden relacionarse con algunas subculturas o tribus urbanas que se forman entre adolescentes.
Para otra psicóloga presente en las redes, Rebeca Rodríguez (@rebecarodriguezp8), que se coloquen máscaras y hagan sonidos de animales no significa que crean serlo:
“Esto no significa que literalmente crea que son animales, sino que su identidad o vivencia interna se identifica más con la de ese animal, ya sea esto mental, emocional o espiritualmente”.
Para otra psicóloga, Maga, que se encuentra tras el perfil Pochoclo Profiling en TikTok, “ser therian funciona como una exploración de la identidad, una búsqueda de pertenencia a una comunidad e incluso como una forma de regulación emocional”; aspectos fundamentales que se viven durante la adolescencia.
Para esta psicóloga, los therians pueden compararse con anteriores fenómenos que afectaron a los adolescentes, como los pokemones, los emos, los hippies, los punks… La forma cambia, pero la necesidad psicológica de encontrar identidad y pertenencia es la misma”.
Cuándo hay que preocuparse, y no estamos pensando en el veterinario
Para Andrea Anaya, “si hay pérdida de contacto con la realidad, aparecen delirios o la identidad está generando un aislamiento extremo, entonces ya no estamos hablando de cultura digital, sino de un caso clínico”.
Maga coincide con Anaya: “El problema sería si esa identidad genera sufrimiento, aislamiento o desconexión con la realidad”.
En conclusión, según afirman las dos especialistas, nada de malo hay en que los adolescentes dejen aflorar su animal interior si esto los ayuda a ser mejores seres humanos, pero hay que estar atentos, por si se trata de un síntoma de algo más.
