Los números indicadores de la situación del mercado laboral en el comienzo del año son preocupantes. Después de la campaña de Navidad, que dio un respiro temporal a tantos desempleados, la realidad cayó con todo su peso.
El dinamismo del fin del año se diluyó y, en cambio, el primer mes del 2026 ha mostrado un retroceso histórico, el mayor en los últimos 14 años. Enero se presentó como el peor mes desde 2012, cuando la crisis financiera provocó una destrucción fatal del empleo.
Un indicador clave que evidencia la situación del trabajo en España son las afiliaciones a la Seguridad Social. El aumento o descenso de afiliados es un termómetro del mercado laboral.
Son datos que reflejan en tiempo real cuántas personas trabajan y cotizan. Es una buena forma de medir la ocupación y la situación económica del país. Cada alta representa a un trabajador que está contribuyendo al sistema y que tiene trabajo. Y cada baja es un síntoma de que algo no anda bien.
¿Qué muestra la Seguridad Social en el comienzo del 2026?
En enero de 2026, las afiliaciones a la Seguridad Social sufrieron una fuerte caída con respecto al mes anterior. Los registros indican que hubo 270.782 trabajadores afiliados menos.
Por su parte, en el primer mes del año, el paro aumentó en 30.391 desempleados. Según los datos publicados recientemente por el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social existen 2.439.062 personas desempleadas en el país.
Mujeres y jóvenes menores de 25 años son los grupos poblacionales más afectados. En enero, el paro femenino creció en 25.284 mujeres. El ministerio afirma que es el nivel más bajo en los últimos 18 años. En cuanto a los jóvenes, el paro subió en 4.040 personas.
Una perspectiva desde la mirada a largo pazo
Sin embargo, el análisis a largo plazo muestra un panorama menos tenso. Muchos analistas consideran que esta caída de las afiliaciones es normal en enero, y ocurre todos los años.
Diciembre es mes de buena empleabilidad especialmente para el sector servicios, en el que se generan contratos temporales que se terminan. Esta es la explicación que justifica la caída.
La mirada a largo plazo presenta una realidad diferente que no es tan dramática como la que se focaliza en enero. Si se consideran los últimos doce meses del año, los registros de alta en la Seguridad Social han crecido en 477.818 personas. Esto representa un crecimiento de un 2,3%.
Por su parte, el paro se ha reducido en 160.381. El de este año ha sido el nivel más bajo de desempleados en enero en los últimos 20 años. Es sabido que este número no incluye a toda la población sin trabajo.
Hay personas que no se inscriben en las oficinas de empleo y, por tanto, no están comprendidas en los números. Ese es el número de desempleados inscritos oficialmente.
El sector servicios es el de mayor caída
El sector servicios es el más dependiente de la temporalidad y la estacionalidad. La mayor caída de enero se concentró en el sector servicios, que abarca hostelería, comercio minorista, transporte, logística. Se trata de actividades que dependen directamente de los ciclos de consumo y de turismo.
Estos sectores suelen aumentar sus plantillas durante noviembre y diciembre. Son meses de aumento de consumo por las fiestas navideñas. Pero al terminar esa temporada, los contratos temporales se rescinden y se ajustan las cifras de afiliación.
Sin embargo, hay opiniones que sostienen que, en enero de 2026, esta caída de afiliaciones fue de mayor magnitud que la de otros años. Se considera que el clima adverso afectó negativamente y que no es novedad que el contexto económico también es adverso.
Independientemente de la perspectiva desde la que se consideren los datos, se puede concluir que los números sirven si se valoran para generar acciones. Es necesario reducir la dependencia del mercado laboral de campañas puntuales estacionales.
No es un secreto que el empleo sigue siendo un problema en España, independientemente del mes del año. Se requieren acciones para impulsar y diversificar la economía, para garantizar mayor estabilidad a los ciudadanos.
