La Sagrada Familia ha pasado tanto tiempo en construcción que cuando se termine va a parecer un poco extraña para los barceloneses y para los amantes de esta ciudad catalana, pues será como si hubiera perdido una de sus principales características: la obra gigantesca e inconclusa de Gaudí.
Al mismo tiempo, esta “obra en progreso” que es la basílica de la Sagrada Familia parece continuar aquella tradición de las grandes catedrales europeas, que tardaban siglos en terminarse. Aunque en este caso tiene la particularidad de estar construida bajo una única perspectiva, la de Antoni Gaudí.
La torre de Jesucristo: el punto más alto
Con la colocación del brazo superior de la torre de Jesucristo, este viernes 20 de febrero, la Sagrada Familia ha alcanzado una nueva altura: 172,5 metros, con lo que sigue siendo el punto arquitectónico más alto de la ciudad y confirma su posición como iglesia católica más alta del mundo.
Ya en octubre del año pasado, al alcanzar los 162,9 metros, la basílica se había convertido en el templo católico más alto del planeta, y al agregarse esta etapa final simplemente ratificó esta condición.
La colocación de esta pieza tiene un interés mayor, y es que con ella prácticamente concluye la construcción de las torres de la basílica, aunque todavía hay mucho por hacer en la parte interna.
La última pieza colocada es parte de una gran cruz tridimensional, y con ella se termina una etapa en la construcción de la torre que comenzó en 2018, a 85 metros de altura. un poco menos de la mitad de la altura que acaba de alcanzar.
Las piezas de esta última etapa fueron construidas en Alemania, y la cerámica, la piedra interior y los cristales, se hicieron en talleres de Cataluña. Las piezas se ensamblaron a 54 metros de altura, en una plataforma sobre la nave, y desde allí fueron izadas en siete partes.
La inauguración
La inauguración de la torre de Jesucristo está prevista en Barcelona para el 10 de junio, que es también la fecha del aniversario de la muerte de Antoni Gaudí. Con esta pieza se concluyen las torres del templo: las de los evangelistas, la dedicada a la Madre de Dios y ahora la de Jesús, que es la más alta de todas.
La última parte de esta torre está constituida por una cruz de cuatro brazos, y tiene 17 metros de ancho por 13,5 de ancho; está recubierta de vidrio y cerámica blanca, y en el extremo de cada brazo habrá un ventanal desde donde podremos contemplar la ciudad.
Sin embargo, y a pesar de su pronta inauguración, todavía faltan trabajos por hacer en el interior de la torre, y es probable que no se pueda visitar hasta 2028, cuando finalmente sea abierta al público.
Ahora los trabajos en la basílica se dirigirán a la tercera y última fachada del templo, la de la Gloria, que debería estar concluida, si no se presenta ninguna dificultad, en 2036.
Una larga historia
El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia comenzó a construirse en 1882, diseñado por Antoni Gaudí, quien además le dedicó los últimos años de su vida, desde 1915 hasta 1926. Es considerada su obra maestra y la más representativa del modernismo catalán.
La Sagrada Familia es el monumento más visitado en España y el segundo templo católico más visitado en Europa, solo después de la basílica de San Pedro en el Vaticano.
En su construcción se vio limitada por falta de fondos para seguir con la obra; recibió un ataque durante la Guerra Civil, y las maquetas y planos de Gaudí fueron parcialmente destruidos. La construcción se retomó en 1948 y desde entonces ha seguido, aunque no siempre con el mismo ritmo.
Es actualmente parte del Patrimonio de la Humanidad Obras de Antoni Gaudí, de la UNESCO, y uno de los grandes símbolos de Barcelona y Cataluña.
