Tras el paso de la borrasca Harry, que será recordada por los dos accidentes ferroviarios que causó en Cataluña, ha llegado a la península la borrasca Ingrid, levantando olas de 8 metros en Galicia y grandes nevadas y lluvias intensas que comenzaron el viernes y se prolongaron hasta el domingo, especialmente en el norte y centro del país.
El domingo 25 de enero las principales comunidades afectadas por la borrasca fueron Asturias, Cantabria, Galicia y País Vasco, pero las malas condiciones en el mar fueron más allá. Incluso afectando la navegación en el estrecho de Gibraltar e interrumpiendo la navegación en el puerto gaditano de Tarifa y dificultando las actividades marítimas en Algeciras.
La borrasca Ingrid en Castilla y León
En Castilla y León, el Centro Coordinador de Emergencias de Protección Civil debió responder a 162 incidentes provocados por las nevadas, aunque afortunadamente no se produjeron daños materiales o humanos de importancia.
En la comunidad el momento más intenso de la borrasca se registró el viernes 23, y aunque el sábado y el domingo se mantuvo el alerta meteorológico, la borrasca ya estaba perdiendo intensidad. Unos 15 de estos incidentes ocurrieron en núcleos urbanos, 146 en vías de comunicación y 1 estuvo relacionado con servicios básicos.
Entre jueves y sábado, los 162 incidentes se distribuyen de la siguiente manera: 2 el 22, 145 el 23 de enero y 15 el 24.
Por provincias, la que tuvo mayor número de incidentes fue León, con 35, seguida por Salamanca, con 32, y por Ávila con 23. En Burgos hubo 19, en Segovia 17, en Zamora 16, en Soria 12, en Palencia 5 y en Valladolid 3.
Los embolsamientos
El mayor efecto de la borrasca fue el viernes 23 en carreteras y autopistas, donde provocó embolsamientos que afectaron sobre todo a 1.250 vehículos pesados. El viernes 23 hubo embolsamientos en Ávila, Burgos, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.
En los diferentes puntos se tomaron datos de los camiones y se aseguró que encontraran refugio y contarían con servicios de hostelería en las cercanías. En Astorga, León, una Unidad de Apoyo Logístico y Emergencias (UALE) instaló un sistema de iluminación y prestó atención a diversas necesidades de 200 vehículos pesados que se encontraban embolsados.
En las primeras horas del sábado ya había mejores condiciones y la Guardia Civil de Tráfico levantó las restricciones alrededor de las 10:00, disolviendo los embolsamientos.
Otra borrasca: Joseph
Ya el sábado 24 se esperaban nevadas en cotas de 500 a 600 metros sobre el nivel del mar, pero menos intensas que las del viernes, con acumulaciones de 2 centímetros en zonas de meseta, y de hasta 5 centímetros en zonas montañosas de Castilla y León. Se esperaba que la temperatura descendiese a -10 °C en Sanabria, el Sistema Central y la Cordillera Cantábrica.
Continuó el viento, aunque con intensidad moderada, y siguieron las heladas en varios puntos de la comunidad. El sábado continuó el alerta vial en casi todas las provincias de la comunidad, excepto Valladolid, debido a la presencia de hielo y nieve en más de 200 tramos.
Y aunque Ingrid ya pasó, hay que dar la bienvenida a una nueva borrasca, Joseph, que inicia el lunes 26 con lluvias intensas y abundantes y ráfagas de vientos que pueden alcanzar los 80 km/h.
El equipamiento de la comunidad
Para mantener las vías operativas y evitar los bloqueos causados por las nevadas que llegan en esta época del año, la Junta de Castilla y León dispone de un equipo de vialidad invernal conformado por 417 profesionales, 147 máquinas quitanieves y 131 infraestructuras para almacenar fundentes. Se trata de un dispositivo al que todavía le queda mucho trabajo por delante.
