La costumbre de tener gallineros para autoconsumo es una práctica habitual en las zonas rurales, y esto no asombra. Las personas que viven en el campo tienen su huerta y su corral, y en este espacio crían las aves que luego consumen.
Lo curioso es que esta costumbre existe también en los entornos urbanos. Criar gallinas para autoconsumo permite disponer de huevos frescos y aprovechar los desperdicios alimentarios.
A estos beneficios se agrega otro fundamental para la salud. Cuando las aves se crían en casa, no se utilizan productos químicos como suele ocurrir en la producción industrial.
El fin del invierno y la proximidad de la primavera es época favorable para que los que tienen sus corrales propios visiten mercados y ferias para comprar nuevas aves para autoconsumo.
El entusiasmo de los criadores no debe hacer olvidar la legislación, que es estricta y que establece sanciones para quienes no la cumplan.
¿Qué establece la normativa acerca de los corrales para autoconsumo?
Ya no es posible tener en la casa un gallinero sin que las autoridades lo sepan. En el Real Decreto 637/2021, publicado en el BOE el 28 de julio de 2021, se establecen las normas básicas de la ordenación de las granjas avícolas. En él se dispone el registro obligatorio de explotaciones avícolas de autoconsumo.
El registro comenzó a aplicarse en enero de 2024. Tiene como finalidad principal el control sanitario que permita prevenir enfermedades, como la influenza aviar.
¿Deben inscribirse en el registro los gallineros de pocas aves?
La normativa establece que es obligatorio registrar los gallineros de autoconsumo, que son los que tienen menos de 30 gallinas. Es decir, que para tener un corral en casa ya no es suficiente con cercar una zona del patio e instalar las aves.
Es imprescindible declarar el gallinero y realizar la inscripción en el registro. La ley ha provocado polémicas. En realidad, esos criadores no tienen permitido comercializar ni las aves ni los huevos. Por lo tanto, no entienden por qué tienen que registrarlos.
La explicación de las autoridades se basa en los problemas sanitarios que han aparecido en los últimos años en las aves. En especial la influenza aviar ha provocado estragos, tanto en las aves en sus entornos naturales como en las de corral.
Las granjas han tenido que sacrificar miles de aves para evitar la propagación de virus, con las consecuencias económicas para los productores y para el país. Es una enfermedad altamente contagiosa, que se propaga tanto en grandes establecimientos avícolas como en pequeños gallineros domésticos.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha entendido que, si tiene identificados todos los corrales, sean del tamaño que sean y estén localizados en zonas rurales o urbanas, podrá ejercer mejor el control ante esta u otras enfermedades.
¿Qué pasa con los propietarios de corrales de autoconsumo que no registran sus gallineros?
Los criadores que no registren sus gallineros no podrán comprar más aves. Además, se los castigará con multas que están previstas en la Ley de Sanidad Animal.
Se podrá sancionar con multas de 600 a 3.000 euros en caso de infracciones a la normativa. El importe a pagar dependerá de la gravedad de la infracción.
¿Dónde se registran los corrales de autoconsumo?
El registro de corrales de autoconsumo está a cargo de las comunidades autónomas. El trámite puede realizarse online, en las sedes electrónicas de los ayuntamientos.
También existe la opción de presentar el formulario presencialmente en la Oficina Agraria Comarcal. En la solicitud, se deberá especificar un responsable del corral y un veterinario de referencia.
El registro es gratuito y puede hacerse durante todo el año. Es importante cumplir con este requisito para evitar multas, para poder adquirir nuevas aves y para contribuir con la sanidad.
