El maltrato infantil otra vez es noticia. Se cierra la guardería del municipio valenciano Algemesí y su propietaria está detenida. Se la acusa de maltrato habitual y vejaciones continuadas a los menores que eran atendidos en el centro a su cargo.
La violencia contra los niños constituye una de las problemáticas sociales que más conmueve a la sociedad y que reclama urgente solución. Tiene muy diferentes manifestaciones.
Los casos que más frecuentemente aparecen en el ámbito policial o judicial ocurren en el entorno familiar y en los centros educativos.
La legislación ha avanzado significativamente y se han puesto en marcha campañas para concienciar a todo el mundo. Pero el día a día muestra que todavía existen situaciones que escapan a los controles. Son muchos los niños que sufren situaciones de abuso, negligencia o maltrato.
Algunos de ellos concurrían a la guardería de Algemesí. Se ha decretado su cierre provisional. Los niños serán asignados a nuevos centros.
¿Cómo se conocieron los hechos de maltrato infantil en la guardería?
La guardería del problema de maltrato es la Escuela Infantil EVA. Tenía una larga historia funcionando como centro educativo privado. Atendía a niños de entre nueve meses y tres años.
La investigación comenzó porque varias trabajadoras de la guardería denunciaron actos de violencia contra los menores. Conscientes de que tenían que probar sus acusaciones, las empleadas recopilaron evidencias durante tres meses.
Presentaron más de cincuenta vídeos en los que se podían observar golpes, aislamiento en habitaciones en soledad, zarandeos, insultos y gritos, y todo tipo de trato vejatorio hacia los menores.
Una de esas grabaciones mostraba que se obligaba a una niña a comer tomándola del cuello. En otra, se utilizaba la mano de un niño para golpear a otro. Además de estas acusaciones, algunos padres se habían quejado a los cuidadores y también habían presentado denuncias.
Unidas al testimonio de los trabajadores y padres, las imágenes resultaron clave para la rápida actuación policial.
La mujer detenida en libertad
El caso fue asumido por el juzgado de Instrucción número 1 de Alzira, en funciones de guardia. Después de prestar declaración, la propietaria de la guardería, que presuntamente maltrataba a los niños, fue puesta en libertad provisional.
Se le han impuesto restricciones severas. Tiene prohibido acercarse y comunicarse con los menores de la guardería. Mientras el caso esté investigándose y la causa permanezca abierta, la acusada tampoco puede desempeñar cualquier actividad que esté relacionada con menores, retribuida o no.
Entre los padres de los niños que asistían a la guardería, en el vecindario y en la comunidad toda, surgió cierta desconformidad. Si bien el caso está en proceso de investigación la gente quiere castigar a la mujer que abusaba de los niños.
Reubicación de los niños
Paralelamente a la actuación policial y judicial, la Consejería de Educación valenciana se centra en la continuidad educativa de los menores y en tranquilizar a las familias.
Las autoridades activaron un protocolo para el análisis de la situación de cada niño, con la intención de proteger a los menores y de encontrar nuevos destinos educativos en otros centros de la localidad y alrededores.
Garantizan a las familias que los niños serán asignados a nuevos centros. La directora territorial de Educación, Inma Murgui, ha destacado que hay lugar para todos, y que ningún niño quedará fuera del sistema.
El caso de Algemesí puso en evidencia, una vez más, la necesidad de reforzar los controles institucionales y de capacitar al personal para saber cómo actuar en estos casos.
Es también una llamada de atención a trabajadores y vecinos para que ante indicios de violencia denuncien y soliciten investigaciones.
