La operación policial y de investigación denominada “Romave”, llevada a cabo por expertos agentes de la Guardia Civil en la Comunidad de Castilla y León, ha tenido como conclusión la detención de un grupo criminal formado en principio por cuatro personas. Las vías de investigación se extienden a algunas personas más, que podrían ser cómplices de las detenidas o tener algún tipo de implicación en los robos.
Todos los detenidos son hombres que además ya tenían antecedentes delictivos en robos similares a los que se les imputan ahora. Contaban con una estructura fija para llevar a cabo los delitos, que incluía el robo, el almacenamiento de los objetos robados y también la salida en forma de distribución y venta.
Según se ha dicho los detenidos tenían residencia en Madrid, desde donde se desplazaban a otras provincias. A los detenidos se les acusa de los delitos de pertenencia a grupo criminal, así como de robo con fuerza. Se sabe que los materiales y objetos robados eran puestos a la venta por la banda criminal por Internet.
Delitos en diferentes provincias
Según ha declarado la Guardia Civil a la prensa, los robos se producían en diferentes regiones y provincias de España, como es el caso de municipios en Granada, Soria, León y Navarra. De momento se han determinado 12 delitos, considerados contra el patrimonio, y cometidos por la banda. El inicio de la investigación lo realizó la Policía Judicial de Valdepeñas, y fue a raíz de denuncias de robos y similares realizadas en la provincia de Ciudad Real.
Modo de actuar
Según portavoces de la Benemérita, los delincuentes solían llevar a cabo sus acciones por la noche y en la madrugada. Normalmente atentaban contra furgonetas que estaban aparcadas en la calle, en parkings de centros comerciales, y todo tipo de espacios públicos. Sobre todo, eran objeto de los robos maquinaria profesional, herramientas, y otros materiales de uso profesional que se encontraban en el interior de furgonetas y vehículos industriales.
Una labor de investigación de meses
Los agentes de la Guardia Civil han realizado una labor de investigación prolongada, incluso detectando cuál ha sido el vehículo que los delincuentes han utilizado para sus robos, para desplazarse y para robar el interior de las furgonetas que forzaban. El modo de operar era prácticamente el mismo en todos los casos.
Para llevar a cabo su investigación, los agentes han contado con la valiosa ayuda de otras unidades de policía y fuerzas de seguridad, además de la estimable colaboración ciudadana, en forma de testimonios de víctimas de los robos, pero sobre todo de algunos testigos. Esto último parece que ha sido fundamental para poder identificar a los miembros que formaban la banda criminal.
Como es lógico suponer, estas detenciones y la captura de la banda es en la práctica un alivio para los profesionales autónomos que tenían sus vehículos de trabajo en las calles, y eran el objetivo de los ladrones.
