Aunque ya existían varias bebidas de este tipo en Asia, el boom de las bebidas energéticas comenzó en Austria en los años 80 del siglo pasado, con la aparición de Red Bull, que entre sus componentes tenía altos contenidos de taurina, cafeína y azúcar. Inicialmente era una bebida pensada para deportistas, pero terminó siendo usada por conductores, estudiantes y personas que se van de fiesta y quieren resistir más.
No es una bebida alcohólica, pero su consumo fuera de control puede producir intoxicación y arritmia cardiaca, y no se recomienda para mujeres embarazadas o niños por la cantidad de cafeína que puede llegar a tener (que puede provocar hiperactividad), y por el contenido de azúcar, que tampoco es saludable.
La decisión de la Xunta de Galicia
Galicia se ha convertido en la primera comunidad autónoma en prohibir la venta de bebidas energéticas a menores de 18 años, e incluso decidió ir más allá al prohibir también la tenencia y el consumo de estas bebidas a quienes no superen este límite de edad. Se ha demostrado que estas bebidas afectan seriamente a la salud de quien las consume.
Se trata de la Ley de protección de la salud de las personas menores y prevención de conductas adictivas, que se publicó el miércoles 7 de enero en el Diario Oficial de Galicia (DOG), en la que también se prohíbe vapear antes de los 18 años.
En esta se señala que a partir de marzo ningún joven podrá comprar bebidas energéticas antes de los 18 años, y ningún comercio estará autorizado a venderlas a los jóvenes. La ley contempla multa para los comerciantes, y también para los padres cuando sean sus hijos los que cometan la infracción.
El artículo 37 de la Lei da protección da saúde dice textualmente en sus dos primeros puntos:
- Queda prohibido el consumo, transporte, tenencia o posesión de bebidas energéticas por personas menores de edad, salvo cuando el transporte, tenencia o posesión sea por motivos laborales.
- Queda prohibida la venta y suministro de bebidas energéticas a personas menores de edad. Las personas titulares y empleadas de los establecimientos, así como cualquier otra persona que intervenga en la venta o suministro de bebidas energéticas, exigirán a todas las personas compradoras, salvo que sea evidente que son mayores de edad, acreditar dicha edad mediante documento de valor oficial.
¿Por qué prohibir las bebidas energéticas a los menores de edad?
No es un gesto caprichoso o improvisado, ya que la Xunta de Galicia tiene al menos un par de años trabajando en esta ley, enfocada sobre todo al consumo de alcohol y de cannabis entre los jóvenes, pero en la que también se decidió tratar el tema de las bebidas energéticas.
En la exposición de motivos se explica por qué decidieron prohibir el consumo de estas bebidas entre los jóvenes.
Así, señalan que un estudio de la EFSA, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, realizado en 2015, demuestra que el consumo de más de 1,4 mg/kg de cafeína puede causar alteraciones de sueño y “efectos adversos generales para la salud (efectos cardiovasculares, hematológicos, neurológicos y psicocomportamentales)”.
Y destacaron que solo una lata de esta bebida, tomada por un niño o niña de 37 kilos, le estaría aportando 2,2 mg de cafeína.
Cómo se castigará la infracción de esta ley
La ley contempla multas de hasta 15.000 euros para quienes vendan bebidas energéticas a menores de 18 años; y multas que pueden ir desde los 200 hasta los 3.000 euros para los padres de jóvenes que tengan estas bebidas. Una medida drástica pero indispensable para resguardar la salud pública.
