Este año, el Pirineo aragonés ha resultado especialmente peligroso para excursionistas, esquiadores y visitantes, por condiciones climáticas propicias para la acumulación de nieve y su precipitación en forma de aludes. Son factores que han tomado por sorpresa a un buen número de personas y causado la muerte de siete en apenas treinta días.
El primer accidente fatal ocurrió el 29 de diciembre en Panticosa, con tres personas fallecidas, y el último el miércoles 28, con dos nuevas víctimas en el pico Cibollés, cerca de la estación de Cerler. Entre ambas fechas hubo dos aludes más que se cobraron la vida de tres personas.
El último alud mortal
El miércoles 28 el Boletín de Peligro de Aludes (BPA), señaló que había condiciones para considerar que podían presentarse en diferentes pistas de esquí situaciones de riesgo, acumulaciones que podrían fracturarse incluso con el paso de un esquiador, que “puede dar lugar a aludes con la suficiente dimensión para cubrir a un grupo de personas”.
Solo pasaron algunas horas cuando un suceso parecido al descrito en el BPA se presentó en la cara norte del pico Cibollés, en una zona fuera de las emblemáticas pistas de la estación Cerler, situadas en el Pirineo aragonés y donde se encontraban cinco personas esquiando y haciendo snowboard. El alud cubrió a dos de estas personas.
Los excursionistas restantes pudieron dar aviso a través del 112 SOS Aragón, a las 12:43 horas, y de inmediato efectivos de la Guardia Civil, pertenecientes al GREIM, se movilizaron al lugar del accidente con el apoyo de la Unidad Aérea de Huesca y la participación de un guía canino con perro de búsqueda.
El Grupo de Rescate e Intervención en Montaña enseguida localizó a una de las víctimas, un joven de 22 años procedente de Guadalajara, que había logrado sobrevivir.
El joven fue llevado en helicóptero hasta el aparcamiento de la estación de Cerler, y de allí fue transportado en otro helicóptero medicalizado del 112 hasta el Hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde falleció cuando se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos.
El perro de búsqueda logró localizar a la segunda víctima alrededor de las 14:00 horas; de inmediato le practicaron maniobras de reanimación cardiovascular y fue trasladado también en helicóptero, pero no logró sobrevivir. Era un joven de 25 años que residía en Zaragoza.
Tres aludes y 5 víctimas
La primeras víctimas de esta racha mortal se produjeron el 29 de diciembre de 2025, cuando tres montañistas expertos fueron atrapados por una avalancha en la cara oeste del pico Tablato (2.700 m), en Panticosa. Las víctimas fueron Jorge García-Dihinx, su compañera, Natalia Ramón, y Eneko Arrastua.
La cuarta víctima se produjo la tarde del 31 de diciembre, Ángel Javier Sánchez Campos, un profesor de la Universidad de Zaragoza que fue atrapado por un alud en la cara noreste de la punta del Cau (Bielsa).
Y el 18 de enero se produjo otro alud mortal en el barranco de Puimestre, también cerca de la estación de Cerler, perdiendo la vida un hombre natural de Huelva, que se encontraba practicando snowboard fuera de la pista.
Con las dos personas del alud del Cibollés en menos de 30 días son 7 las víctimas mortales en el Pirineo aragonés.
Los consejos de la Guardia Civil
La Comandancia de la Guardia Civil en Huesca recomienda a todas las personas que realizan actividades de montaña estar más atentos a los diferentes avisos y señales de advertencia, revisar el Boletín de Peligro de Aludes antes de emprender una excursión, y no esquiar o hacer snowboard en pistas o áreas que no estén habilitadas. No corramos riesgos innecesarios.
