Los temporales que recientemente han afectado a varias zonas de España, especialmente las borrascas Leonardo y Marta, han dejado un panorama de destrucción y vulnerabilidad.
Los daños han afectado todos los órdenes de la vida de las comunidades, infraestructuras, viviendas, explotaciones agrícolas. Los comercios y pequeñas empresas han sufrido pérdidas que ponen en riesgo su subsistencia.
La gente está desesperada y necesita ayuda urgente. La magnitud de los daños ha ocasionado un giro inesperado en sus vidas. La recuperación exige el trabajo colectivo que involucra tanto a los organismos oficiales como a la solidaridad ciudadana.
En este contexto de desaliento y de desesperanza, el Consejo de Ministros ha aprobado la declaración de “zona afectada gravemente por una emergencia protección civil” a los municipios de Andalucía afectados por inundaciones por los temporales de lluvia.
Esta declaración oficial no es solo una etiqueta. Es la puerta abierta a recibir ayudas para la recuperación. Al reconocer la zona como catastrófica, se activan ayudas especiales para los afectados.
La declaración cubre no solo a los perjudicados por las últimas borrascas, sino también a los que sufrieron los temporales de noviembre a febrero.
Las pérdidas en números
Cuantificar las pérdidas tras los desastres de los temporales es una herramienta necesaria a la hora de orientar las ayudas. Sin embargo, esas cifras nunca logran reflejar por completo lo que viven las personas afectadas que lo perdieron todo o casi todo.
Los números dicen que las pérdidas del sector agrario por los temporales son superiores a los 3.000 millones de euros. Más de 12.000 personas fueron evacuadas y abandonaron sus viviendas. Los más afectados en las últimas borrascas están en la Serranía de Ronda y en diferentes zonas rurales.
Varios vecinos tuvieron que ser desalojados por las crecidas de los ríos en Benaoján, Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar, Llano de Cruz, Genalguacil, Cartajima, Casares y Cártama.
Se ha estimado que la reparación de carreteras requerirá de unos 500 millones de euros.
¿Para qué sirve la declaración de zona catastrófica?
La catalogación como zona gravemente afectada es el primer paso y es requisito imprescindible para conceder ayudas directas a los perjudicados. Así lo ha declarado el representante del Gobierno de Andalucía, Pedro Fernández. Por su parte, el presidente Pedro Sánchez ha señalado que estas ayudas deben articularse con agilidad.
El Gobierno ha explicado que la declaración abarca a zonas afectadas por 76 episodios catastróficos provocados por borrascas de gran impacto. En el caso de Andalucía, se especifican cuatro de estos episodios.
Las medidas de apoyo incluyen compensaciones por daños en viviendas, establecimientos industriales, mercantiles, de servicios y en explotaciones agrícolas. Los municipios pueden recibir recursos para reparar infraestructuras y restablecer servicios básicos.
Las ayudas no se entregan arbitrariamente. Siempre se requiere una evaluación completa de los daños. En las próximas horas seguramente se abrirá un procedimiento específico para solicitar estos recursos.
Generalmente los afectados deben presentar una solicitud formal, trámite que se realiza por la vía de internet. En esa solicitud se especifican los daños y las pruebas de los mismos, que pueden ser informes municipales, fotografías o evaluaciones de técnicos. La administración valora las solicitudes y toma las decisiones que corresponden.
Independientemente de las ayudas del Gobierno central, la declaración de zona afectada por una emergencia de protección civil permite que otros departamentos estatales habiliten otras ayudas, por ejemplo, beneficios fiscales, medidas laborales y de seguridad social.
El gobierno autonómico de Andalucía realiza un replanteo del presupuesto autonómico que recientemente se había aprobado. La nueva situación exige su adaptación a una realidad que reclama toda la ayuda posible.
Además, el ejecutivo andaluz ha solicitado a la Unión Europea que se ponga en marcha el fondo de solidaridad para emergencias, como ha ocurrido en otros temporales y eventos similares ocurridos en la UE.
