El robo a viviendas solas es un delito común bastante extendido en España, donde se calculó en 2025 que cada quince minutos un hogar era asaltado por uno o más delincuentes, produciendo pérdidas en torno a los 2.000 euros, siendo las comunidades más afectadas Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana.
Muchos de estos robos son perpetrados por jóvenes delincuentes que actúan solos, aunque cada vez son más frecuentes las bandas organizadas, que actúan de forma coordinada para hacer los saqueos más efectivos. Este es el caso de un grupo que acaba de ser desarticulado en el Mar Menor, en Murcia, por la Guardia Civil.
Una operación en gran escala detenida por la Guardia Civil
La Guardia Civil acaba de concluir de forma exitosa la “Operación Maslares”, con un saldo a favor de 13 personas detenidas, acusadas de haber cometido al menos 25 robos en viviendas de San Javier, San Pedro de Pinatar, en el Mar Menor, y en Orihuela, en Alicante.
La banda estaría integrada por 13 miembros, entre 16 y 45 años, y se les acusa de haber realizado 8 delitos de robo con fuerza, 15 delitos de hurto, 1 delito de robo con violencia y 1 delito de sustracción de vehículo.
El modus operandi
La banda actuaba de forma coordinada, seleccionando y vigilando determinadas viviendas, y esperando a que los ocupantes salieran, aunque solo fuera por un rato, para entrar y robar rápidamente objetos de valor fáciles de transportar, como joyas, equipos electrónicos o dinero.
Al saber que la vivienda estaba sola, los integrantes forzaban la entrada o aprovechaban algún descuido de los ocupantes, como una puerta mal cerrada o una ventana no asegurada, y se llevaban todo lo que fuera de valor y pudieran cargar antes de que regresaran los propietarios.
La banda no evitaba el robo con personas presentes, pues al menos en una ocasión asaltaron un comercio y amenazaron con violencia a los empleados, cuando estos descubrieron que estaban hurtando productos en el local.
Los objetos obtenidos en los robos se vendían rápidamente en el mercado negro, aunque esto no evitó que la Guardia Civil detectara su actividad delictiva.
La Operación Maslares
La investigación se inició en 2025, cuando en la Guardia Civil notaron un aumento en las denuncias por robos a viviendas en San Javier, en las que parecía repetirse un patrón. Era el siguiente: apenas los ocupantes abandonaban la vivienda, los ladrones entraban aprovechando cualquier descuido en la seguridad, y ejecutaban el robo rápidamente.
Los funcionarios comenzaron a recabar pistas, que incluían grabaciones de cámaras de seguridad, que contribuyeron a identificar a algunos miembros de la banda, residentes de San Javier y con amplios antecedentes penales, que aparentemente actuaban de forma coordinada en los robos de viviendas.
La Guardia Civil comenzó a seguir a varios de los miembros, que finalmente cayeron en un operativo, cuando se encontraban robando una vivienda en Orihuela.
En esta operación, la Guardia Civil pudo recuperar varias piezas de joyería y un ordenador portátil.
Algunas recomendaciones
Aunque los robos a las viviendas han disminuido en España en los últimos años, no conviene descuidarse. Es importante, cuando vamos a salir, confirmar que puertas y ventanas estén bien cerradas.
También es recomendable contar con cámaras de seguridad (que en este caso fueron fundamentales para esclarecer los robos e identificar a los delincuentes), y disponer de un sistema de alarma conectado e inteligente. La sola presencia de estos equipos de seguridad funciona como elemento disuasorio.
Un dato importante, que se hizo evidente en el accionar de esta banda en el Mar Menor, es que el 50% de los robos a viviendas se producen sin forzar la entrada, solo aprovechando el descuido de los ocupantes.
Nunca es pérdida de tiempo revisar puertas y ventanas antes de salir.
