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Acaba en la cuneta al conducir bebido, le echan de la empresa y la justicia actúa: esta fue la decisión del tribunal sobre su despido

por Paco Magar
3 de marzo de 2026
Acaba en la cuneta al conducir bebido, le echan de la empresa y la justicia actúa: esta fue la decisión del tribunal sobre su despido

Acaba en la cuneta al conducir bebido, le echan de la empresa

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A veces da la impresión de que los funcionarios que trabajan para la justicia conocen razones que son desconocidas para el resto de los mortales, y que justifican algunas sentencias que, vistas desde fuera, pueden parecer absurdas o ir contra las leyes, el sentido común y las normas establecidas.

Si la administración de justicia fuera una labor fácil o clara no existiría más de una instancia para resolver los diferentes casos, que en España pueden pasar por varios niveles hasta llegar al Tribunal Supremo, pero que en el caso que contamos a continuación no pasó del Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

Despedido por conducir bebido y destruir el vehículo de la empresa

El 2 de octubre de 2024, a las 12:00 horas, un empleado que conducía una furgoneta de su empresa se salió de la carretera y chocó contra un hito de arista y una señal vertical, terminando en el fondo de una cuneta.

El hombre debió ser rescatado por los bomberos y cuando llegaron agentes de la policía notaron que parecía encontrarse en estado de ebriedad, por lo que lo sometieron a una prueba de alcohol, dando como resultado 1,00 mg/l por aire espirado. Posteriormente, en el examen de sangre dio 1,46 g/l de etanol.

La empresa debió pagar 7.510,46 euros para reparar la furgoneta y decidió, naturalmente, abrir un expediente al trabajador al que finalmente decidió despedir por destrozar un bien de la empresa mientras se encontraba con niveles de alcohol por niveles encima de los permitidos.

La empresa calificó la falta del trabajador como “muy grave” (no solo puso en peligro su vida y destrozó el vehículo, también pudo haber puesto en riesgo la vida de otros), y apoyándose en el artículo 54.2 d) del Estatuto de los Trabajadores le envió una carta de despido por “transgresión de la buena fe contractual”, así como en artículos del convenio sectorial.

El trabajador se defiende, y gana

Se trata de un despido disciplinario, lo que implica que el trabajador no recibe indemnización, y de una sanción que al trabajador le pareció desproporcionada y con la que no estuvo de acuerdo, por lo que decidió llevar su caso a los tribunales en Navarra.

El caso fue ascendiendo hasta llegar al Tribunal Superior de Justicia de Navarra, donde los jueces sorprendentemente fallaron a favor del trabajador, ordenando a la empresa reincorporarlo a su puesto de trabajo o si no, indemnizarlo con una suma de casi 12.000 euros.

En su defensa, el trabajador reconoció su falta, pero señaló que esta era “grave”, no “muy grave”, al menos tal y como lo contempla el Convenio Colectivo de la Industria Siderometalúrgica de Navarra, por lo que le correspondía una sanción fuerte, como una suspensión, pero no una tan definitiva como un despido disciplinario.

La defensa también señaló que debía tenerse en cuenta la antigüedad del empleado, entró a trabajar en 2021, y que esta era su primera falta.

Los abogados de la empresa insistieron en que se trataba de una falta muy grave, que el trabajador puso en riesgo su vida y la de los demás, cometiendo una infracción que es castigada por las leyes, como es conducir bajo los efectos del alcohol, y además dañó seriamente bienes de la empresa.

El tribunal estuvo de acuerdo con la empresa, efectivamente el trabajador estaba bebido cuando cayó en la cuenta y casi destruyó la furgoneta, pero a la vez la defensa del trabajador tiene razón al afirmar que, de acuerdo con el convenio sectorial, se trata de una falta “grave”, y por tanto, el despido es improcedente.

Es un caso interesante, que seguramente seguirá siendo tema de debate, por la confrontación que parece haber entre el Estatuto de los Trabajadores y el convenio sectorial.

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