El 29 de octubre de 2024 es una de las fechas más trágicas y dolorosas de la historia de España en lo que va de siglo XXI, quizás solo superada por las numerosas víctimas que causó la pandemia de Covid-19, sobre todo durante los primeros meses de 2020. Hablamos de la DANA de Valencia, naturalmente.
Ese día, una lluvia extraordinariamente intensa causó desbordes e inundaciones en la Comunidad Valenciana, provocando la muerte de 238 personas. En Turís, en apenas una hora cayeron 184,6 litros por metro cuadrado, y en 16 horas cayeron 771 litros. Una cantidad que tal vez hubiera podido ser menor, de no ser por los efectos del calentamiento global.
El papel del cambio climático en la DANA de Valencia de 2024
La revista Nature acaba de publicar un estudio que llega precisamente a esa conclusión, que los mecanismos que provocaron esa precipitación extraordinaria fueron alterados y exacerbados por el cambio climático.
Es parte de los resultados de un estudio liderado por la Universidad de Valladolid, realizado en conjunto con la AEMET y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC.
Según este estudio, que se hizo público el martes 17 de febrero, en comparación con tiempos anteriores a la industrialización, la tasa de lluvia en seis horas aumentó un 21%; en Turís el incremento en la precipitación (los 180 litros en una hora) fue de un 55%, y la precipitación en la cuenca del río Júcar subió un 19%.
El calentamiento global es un proceso directamente relacionado con la industrialización a nivel global, que ha alterado el clima de diferentes maneras, varias de ellas catastróficas para el ser humano.
“Va a volver a ocurrir”
“Por cada grado de calentamiento global causado por el cambio climático las lluvias de la DANA se intensificaron un 20%. La tormenta estaba dopada y amplificada por el calentamiento global. El aire ascendía y descendía con mucha más violencia y velocidad, y el calor latente, la energía, y la forma en que se formaban las gotas dentro de las nubes eran diferentes”.
Con estas palabras, Carlos Calvo-Sancho, autor principal de este estudio, describió en parte lo que sucedió ese día en la Comunidad Valenciana, y advirtió: “No sabemos cuándo, pero esto va a volver a ocurrir”.
Calvo-Sancho es doctor en física e investigador del Centro de Investigaciones sobre Desertificación (CSIC-UV-GVA), y el estudio consistió, en gran medida, en comparar los datos climáticos actuales con los del período de 1850 a 1900, que se conoce como período preindustrial.
El uso de modelos matemáticos
Para averiguar de qué modo afectó el calentamiento global el comportamiento de la DANA, el equipo de investigadores utilizó un método basado en modelización numérica de alta resolución (que trabaja con observaciones directas y simulaciones).
Primero hicieron una simulación del evento en la Comunidad Valenciana, y luego hicieron 15 simulaciones, quitando los cambios que ha producido el calentamiento global.
Los resultados fueron los mencionados al principio: una tasa de lluvia superior al 21% en 6 horas; un incremento del 55% en la precipitación en Turís, y un aumento del 19% en el volumen de precipitación en la cuenca del Júcar.
La conclusión y principal recomendación en torno a los resultados de este estudio es aportada por César Azorín, investigador principal del Laboratorio del Clima, Atmósfera y Océano (Climatoc-Lab) del CIDE y coautor de este estudio:
«Los hallazgos ponen de manifiesto la necesidad urgente de implementar estrategias de adaptación efectivas, incluida la monitorización y predicción de estos fenómenos, así como revisar la planificación urbana para hacer frente a riesgos hidrometeorológicos crecientes en un mundo que se calienta rápidamente».
