Después de la vivienda, el coche es la inversión más grande que un ciudadano común realiza en su vida, inversión que en teoría debería repetir cada tres o cinco años, para tener vehículos en mejores condiciones o con tecnología más actualizada. En la práctica y de acuerdo con las estadísticas, los españoles permanecen con sus coches 10 años, o hasta más.
Seguramente este tiempo tan largo con los vehículos no se debe al vínculo emocional que establecemos con ellos, sino a lo costosos que pueden ser. Lo que también explica la importancia del mercado de coches de segunda mano, y por qué damos más importancia al ahorro que a la seguridad.
Economía versus seguridad: gana la economía
Un estudio realizado por la Fundación CEA, la Fundación del Club Europeo de Automovilistas, y por Continental, revela que cerca de un 95% de los españoles considera más importante la economía que la seguridad del vehículo. Además, que el 80% optó por las pólizas de seguros más baratas, aunque tengan una cobertura menor. Dar más importancia al ahorro que a la seguridad, a la hora de comprar un coche o de contratar una póliza de seguro, es volver a hacer la vieja apuesta, que casi siempre se pierde, de que no nos va a pasar nada.
Los resultados de este estudio se han presentado a principios de julio de este año, justamente cuando millones de españoles comienzan a desplazarse por las principales carreteras y autopistas del país, en busca de sus destinos de veranos. Es entonces cuando mayores probabilidades hay de que ocurra un accidente o se presente algún imprevisto con el coche.
En el caso de las compras de vehículos nuevos, esta investigación mostró que solo un 3% de quienes compran coches dan mayor importancia a la seguridad que al precio. Otra forma en que se manifiesta la prioridad de la economía sobre otros aspectos es que la mayoría de los conductores prefiere llevar sus coches a talleres mecánicos más económicos, y solo un 20% acude a servicios de mantenimiento oficiales.
La antigüedad del parque automovilístico español
El estudio se titula “¿Ahorro o seguridad? Así deciden los conductores a la hora de comprar o mantener su vehículo”, e indica, además, como otro dato curioso e importante, la antigüedad del parque automotriz en España.
Alrededor del 50% de los conductores indicaron que su vehículo es de segunda mano, y un 40% señaló que su coche tenía más de 11 años de haber sido matriculado. Es un detalle importante, porque un vehículo con más de 5 años comienza a presentar problemas que en algunos casos se pueden cubrir con seguros con buenas coberturas.
Al respecto, el presidente de la Fundación CEA, Rafael Fernández Chillón, ha declarado que es necesario impulsar: “campañas informativas que ayuden a mejorar esta situación, así como poner en marcha un plan de ayudas fiscales que ayude a la renovación del parque móvil español”.
Otro dato que debería ser inquietante para la industria automotriz europea es que el 90% de los encuestados indicaron que están considerando comprar un coche que no sea de una marca europea, y que un 50% de las personas que compran coches ya lo están haciendo.
También hay aspectos positivos
A pesar de los porcentajes anteriores, también hay buenas noticias y datos que inspiran confianza: al menos un 99% de los conductores españoles consideran importante invertir en el mantenimiento del sistema de frenos y en buenos neumáticos; y casi un 80% en los airbags y los sistemas de seguridad pasiva.
Pero hay un contraste en la importancia que se da a los neumáticos y en el hecho de que un 79% haya optado en sus últimas compras por neumáticos low cost.
