El 28 de abril de 2025 será recordado por los españoles como el día en que nos dimos cuenta de cuánto depende nuestra vida cotidiana del funcionamiento del sistema eléctrico. Ese día, a las 12:33 horas se produjo un corte que dejó sin electricidad a casi toda España y Portugal, y desconectó a la península de la red eléctrica europea.
El apagón duró poco más de tres horas y afectó la vida de más de 50 millones de personas, especialmente al interrumpirse las telecomunicaciones y dejar de funcionar varias redes de transporte. Hubo algunas muertes y las pérdidas económicas se han calculado entre los 1.600 y los 2.250 millones de euros.
Por qué se produjo el apagón
No se había terminado de recuperar el sistema eléctrico y ya había varias teorías que intentaban explicar el apagón más grave ocurrido en la península en las últimas décadas.
Las hipótesis fueron desde un fenómeno atmosférico extraordinario, que provocó oscilaciones en las líneas de alta tensión, hasta un ciberataque, pasando por un incendio en el sur de Francia, donde también hubo zonas afectadas por el apagón, y por un cúmulo de casualidades desastrosas.
Es esta última la que parece estar más cerca de explicar lo ocurrido, o al menos es lo que opinó el Comité para el análisis de la crisis eléctrica creado por el Ministerio de Transición Ecológica para investigar lo ocurrido.
El informe de este comité concluye que no hubo una sola causa, sino una cadena de fallos técnicos entre las energéticas y la Red Eléctrica que se presentaron en distintos niveles. Los fallos incluyeron desconexiones que no debieron producirse, fallos en el sistema de protección automática de diferentes instalaciones y en el control de la tensión.
Lo que ahora dice la Audiencia Nacional
Los integrantes de la Audiencia Nacional parecen estar de acuerdo con las conclusiones del comité, o al menos es lo que se desprende del auto difundido este lunes 12 por el juez José Luis Calama, titular del Juzgado de Instrucción N° 4 de la AN.
En el mismo se descarta el ciberataque como posible causa del cero eléctrico de abril de 2025, y se considera que no existe el menor indicio de que pudo haberse tratado de un ataque terrorista.
En la Audiencia Nacional se llegó a esta conclusión después de revisar de forma exhaustiva los distintos informes técnicos realizados desde abril del año pasado. Además, coincide con el Comité para el análisis de la crisis eléctrica, en que pudo haberse producido debido a una disfunción del sistema eléctrico.
¿Era el ciberataque una causa descabellada?
Los ciberataques a instituciones públicas y privadas se han hecho muy frecuentes en los últimos años, y España es uno de los países europeos más afectados por este tipo de eventos delictivos. Por eso no sonaba tan absurdo considerar esta posibilidad.
El mismo presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, en los primeros días posteriores al apagón, llegó a afirmar que “sería imprudente descartar cualquier tipo de hipótesis”, aunque pocos días después desestimó esta posibilidad
Al respecto, también ha señalado Loreto Gutiérrez Hurtado, directora del Departamento de Seguridad Nacional del Gabinete de la Presidencia de Gobierno, en una declaración ante el Senado: “Cuando se inicia el análisis de una situación de la complejidad como la del 28A, no se puede descartar nada inicialmente”.
La conclusión del juez
Como indicamos antes, para el juez José Luis Calama la posibilidad de un sabotaje digital o de cualquier otro tipo queda completamente descartada, y en cambio opina que se trata de “un conflicto de naturaleza eminentemente administrativo y/o civil relacionado con los distintos operadores que intervienen en la generación de energía eléctrica”.
