Partidos y sindicatos han mostrado su rechazo a la reestructuración del personal de Atención Primaria aprobado el viernes por el Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León y que en Segovia conlleva el traslado de dos médicos de las Zonas Básicas de Salud de Cantalejo y Sacramenia a las de Segovia I y II de la capital y la amortización de otras seis plazas de la zona rural.
En este sentido, el Partido Castellano (PCAS) has trasladado al Procurador del Común su queja por la reducción de médicos en municipios del medio rural, prevista por la Consejería de Sanidad de “reabriendo la herida, que parecía cerrada, de la eliminación de guardias nocturnas en varios municipios de Castilla y León”, afirma el partido en un comunicado.
En opinión del PCAS la reestructuración del mapa asistencial en el que trabaja la administración regional, debe servir para racionalizar el servicio, pero nunca para reducir el número de facultativos en el medio rural.
Mediante la reclamación ante el Procurador del Común, los castellanistas trasmiten la preocupación que existe entre los habitantes de los pueblos por la posible disminución de la calidad de un servicio, como es el sanitario.
“Sacyl debe valorar las especiales características que distinguen a las zonas rurales de Castila y León, como la escasa densidad demográfica, la dispersión de los núcleos de población, el envejecimiento de la población residente o la estacionalidad en el número de habitantes”, señalan.
Por su parte la Coordinadora Regional de la unión sindical Confederación General del Trabajo (CGT) muestra su oposición a las modificaciones y solicita a la Junta que retire la amortización de las plazas, al considerar que el ahorro no es significativo y sí lo será el perjuicio para los ciudadanos en la zona rural. Además, solicitan la cobertura a tiempo total de las plazas vacantes y sustituciones y no en adscripción temporal, como ahora.
