Mucha gente elige comer hamburguesas como una forma de economizar. El mercado es competitivo, y, por tanto, la hamburguesa es un menú rico en sabor y accesible.
En un contexto marcado por la inflación y el encarecimiento general de los productos básicos, las hamburguesas se han convertido en una opción beneficiosa y muy versátil.
Tanto para quienes buscan una comida rápida fuera de casa como para quienes las preparan en el hogar como alternativa a otros platos más costosos, las hamburguesas siempre sacan de apuros.
¿Crisis en la producción de hamburguesas?
El aumento del precio de la carne en España está generando un importante desafío para los fabricantes y vendedores de hamburguesas. La hamburguesa es resultado de una cadena productiva, y cada eslabón está recibiendo el impacto de la situación económica. Por lo tanto, el resultado final, la hamburguesa, también se afecta.
El incremento es motivado por factores como la inflación y la situación económica general del país, así como por un desequilibrio en la producción interna.
El problema de la oferta de carne para hamburguesas
Un factor de peso ha sido la escasez de oferta de ganado vacuno. Muchos criadores se han visto obligados a sacrificar reses por la subida de los precios de producción.
Por otra parte, la demanda, especialmente motivada por el mercado internacional, deja menos carne para el consumo interno.
Y cuando hay poca oferta y mucha demanda, el precio aumenta, lo que se aplica actualmente a la carne. Este problema entre la oferta y la demanda no es fácil de solucionar. El ciclo de la cría de vacas lleva entre dos y cinco años. Por lo que no se puede apurar.
Como si todo esto fuera poco, la sequía y la enfermedad hemorrágica epizoótica han causado estragos en las explotaciones ganaderas.
El contexto general es complicado, pues se suman factores internos de producción específica y otros financieros de la economía general. Una combinación que produce una visión con pocas probabilidades de arreglo en el corto plazo.
¿Cómo han reaccionado los fabricantes y vendedores de hamburguesas ante el aumento de la carne?
Para mantenerse competitivos, muchas fabricantes de hamburguesas y hamburgueserías basan sus propuestas en un margen de beneficios ajustado. Generalmente, son las hamburguesas que se venden a menor precio y las más solicitadas.
Para ellas, la subida del precio de la carne de ternera supone una presión directa sobre su rentabilidad. En algunos casos, las empresas más grandes que tienen respaldo, han optado por absorber parcialmente el coste para no trasladarlo al consumidor. Es decir, que reducen sus ganancias.
Pero hay otras que consideran que si mantienen los precios no podrán sostenerse. Y han decidido ajustarlos, aún a riesgo de perder competitividad frente a otras opciones de hamburguesas o de otros menús de comida rápida.
¿Qué se pronostica para el consumo de hamburguesas en España?
Los empresarios son bastante alarmistas en cuanto a la posibilidad de que sigan existiendo hamburguesas baratas en España. Alejandro Hermo, CEO de Goiko, ha dicho que un solomillo o una hamburguesa se van a convertir en productos de lujo.
La subida del precio de la carne no es una percepción particular. Es una realidad que se constata en los datos del IPC y que confirman el Instituto Nacional de Estadística y la OCU. Los actores del sector cárnico aseguran que, desde enero de 2024, el coste de la carne se ha incrementado entre un 65% y un 70%. En lo que va del 2025 el aumento ha sido de un 25%.
La restauración en general, y la vinculada con hamburguesas en especial, viven una tormenta preocupante, que les obligará a subir precios para sobrevivir. Por tanto, habrá que buscar otra opción de comida rica y económica.
