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La Fundación Española de Nutrición lo confirma: el 70% de los españoles compra sin leer las etiquetas

por Paco Magar
12 de abril de 2025
La Fundación Española de Nutrición lo confirma: el 70% de los españoles compra sin leer las etiquetas

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Parece una broma matemática, o una cuestión de números, pero es asunto serio y tiene que ver directamente con nuestra salud y la de nuestra familia. En la práctica, aunque 9 de cada diez españoles están preocupados por su salud y por lo que comen, 7 de cada 10 compran los alimentos sin leer las etiquetas.

Es en las etiquetas donde podemos encontrar información sobre lo que contienen los alimentos de consumo diario. Sin embargo, según un estudio realizado por la Fundación Española de Nutrición, enfocado en padres y madres, 8 de cada 10 encuestados considera que las etiquetas tienen la letra demasiado pequeña y que la información no es clara.

Por qué es importante leer las etiquetas

Una costumbre muy saludable consiste en realizar una pequeña maniobra al tomar un producto en el supermercado. Dar la vuelta de inmediato para revisar la información que viene en la etiqueta posterior, que nos dice qué es lo que realmente contiene el producto.

Por la parte frontal puede decir que fue elaborado con ingredientes naturales, que es rico en proteínas, vitaminas o minerales, o que es light, y probablemente sea cierto, pero esto no significa que sea sano.

No hay que ser celíaco, intolerante a la lactosa o alérgico al cacahuete para hacer el esfuerzo de revisar la información que contiene la etiqueta posterior. Tal y como afirma Luis Cañada, responsable de estudios nutricionales de FITstore.es:

“Confiamos a ciegas en el frontal y lo que consideramos como saludable o como la mejor opción casi nunca se ajusta a la realidad. Es en la parte trasera del producto y, concretamente, en la letra pequeña de la etiqueta donde realmente está la verdad. Si nos fiamos del marketing, estamos perdiendo la partida”.

Por otro lado, es cierto que la letra y el diseño de la etiqueta parecen estar hechos para que los consumidores desistan de informarse. Habría que buscar alternativas para mejorar el acceso a la información, tal y como señala Rosaura Leis, presidenta de la Federación Española de Nutrición:

“El etiquetado debe ser una herramienta para hacer una buena elección alimentaria, pero si la población no la lee está claro que no está sirviendo para este objetivo”.

Quiénes leen las etiquetas

La fundación realizó una investigación en la que participaron casi 5.000 personas entre los 18 y más de 70 años, que viven en las 17 comunidades autónomas, y los resultados se publicaron bajo el título de “Estudio sobre el uso y la interpretación del etiquetado de alimentos”.

En esta investigación se pudo determinar que quienes más acostumbran a leer las etiquetas son las mujeres con un alto nivel de formación y también con alto poder adquisitivo, seguidas por jóvenes y estudiantes, y por personas mayores con menos poder adquisitivo.

Y entre los que menos leen destacaron las parejas con hijos, que se justificaron argumentando que no tienen tiempo para leer las etiquetas, seguidas por parejas sin hijos y personas de mediana edad que viven solas.

Qué información debemos buscar y tener en cuenta

Los dos datos que usualmente buscan los consumidores al revisar las etiquetas son la fecha de caducidad o de consumo preferente, y si contiene alérgenos.

Pero hay otros que es importante revisar, como el listado de ingredientes, y la presencia y porcentajes de componentes que pueden ser nocivos para nuestra salud cuando su consumo es demasiado frecuente.

Hablamos del azúcar en sus diferentes presentaciones y camuflajes (glucosa, fructosa, galactosa, dextrosa, etc.), las grasas saturadas y grasas trans (asociadas con el colesterol malo), y altos porcentajes de sal, que se asocian con la hipertensión y otras enfermedades.

Las etiquetas pueden parecer ininteligibles, pero hoy en día tenemos una herramienta a mano, literalmente, que puede ayudarnos a entender qué implicaciones tiene cada ingrediente que aparece en la etiqueta: nuestro móvil, con el que podemos buscar información.

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