Los huevos son uno de los alimentos con una buena cantidad de proteínas de gran valor biológico, ricos en minerales y en vitaminas, de fácil digestión y forman parte de recetas tanto dulces como saladas, e ingrediente indispensable de dietas vegetarianas.
Sin embargo, comerlos si están en mal estado puede producir intoxicaciones alimentarias que afectan la salud, cuyos síntomas son dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarreas, dolor de cabeza y fiebre. Por eso es necesario saber si están en buenas condiciones, y se puede hacer con un truco sencillísimo.
Cómo reconocer un huevo en mal estado
El hecho de que tengan una cáscara hace más difícil saber si un huevo está malo o no. Obviamente, hay que utilizarlo antes de su fecha de consumo y ver bien que no tenga roturas o grietas, que permitirían la entrada de la temible salmonela.
No obstante, con el simple truco que compartimos es muy fácil saber si es apto para el consumo humano, o es mejor desecharlo.
En un vaso de agua fresca se sumerge el huevo: si flota, quiere decir que está a punto de dañarse, si bien no significa que esté totalmente malo. Pero si se hunde, estará fresco y se podrá consumir sin problemas.
Este truco hay que hacerlo solo si el huevo se va a utilizar inmediatamente, puesto que las cáscaras no deberían mojarse, ya que se aumenta el riesgo de contaminarlos. No debemos olvidar que la cáscara es un elemento protector, pero frágil, y que lavar un huevo puede vulnerar esa protección.
Hay otras características que solo se notan cuando ya hemos abierto el huevo: si tiene mal olor, es obvio que está en mal estado, y hay que tirarlo sin pensarlo. Si la clara y la yema se separan con facilidad, significa que está bueno, y si no se distinguen bien entre sí, lo mejor es desecharlo.
Otro detalle que sirve de indicio es si la yema se mueve fácilmente. Si es así, el huevo está fresco, pero si no, quiere decir que no conviene consumirlo.
Beneficios de los huevos
Como comentamos al principio, los huevos son un alimento muy completo, altamente proteico, que también aportan minerales y vitaminas.
En cuanto a las proteínas, tienen todos los aminoácidos esenciales que el organismo requiere para sintetizarlas; por eso se dice que tienen gran valor biológico. Además, las proteínas son el alimento de los músculos, pues aumentan la masa muscular, mejoran la salud ósea y puede contribuir a disminuir la tensión arterial.
Por otra parte, son ricos en vitaminas A, E, D y un amplio espectro del complejo B, como la B12, riboflavina, niacina, ácido fólico, colina o biotina, además de contener una buena proporción de minerales como hierro, zinc, selenio y fósforo.
Son adecuados para mantener la salud ocular, pues la yema, rica en luteína y zaaxantina, además de la vitamina A, ayudan al buen funcionamiento de la visión.
Con la colina se previenen enfermedades cardiovasculares y se favorece el desarrollo neuronal, por lo que resulta benéfico para el cerebro. Y como contiene ácidos grasos omega 3, también favorece la salud cardiovascular.
Cuántos huevos se recomienda consumir
Para las personas sin problemas de salud, la OMS recomienda un huevo por día o 7 huevos semanales, pues resulta una cantidad segura que no aumenta los riesgos cardiacos.
Para los que sí sufren de colesterol alto o son cardiópatas, la cantidad de huevos no debería sobrepasar los 4 semanales.
En cuanto a las mujeres embarazadas, las recomendaciones son las mismas que para las personas sanas, aunque sí conviene que estén bien cocidos.
Una última recomendación: hay que cocinarlos sin exceso de grasas, pues con ellas los beneficios de consumir huevos disminuyen. Y no hay que comerlos poco cocidos o crudos, pues pueden contener la bacteria Salmonella.
