Vivimos tiempos difíciles en el campo laboral, con cada vez menos puestos de trabajo debido a la automatización, y espacios laborales completos amenazados de desaparecer por culpa de la IA, lo que hace que aquellos que han logrado un empleo fijo, como asalariados, lo defiendan literalmente con su vida.
Aunque esta misma incertidumbre sobre el futuro de los trabajos estables en un mundo laboral cada vez más inestable, ha empujado a muchos jóvenes trabajadores a abandonar puestos de trabajo seguros, pero con bajos salarios. También a arriesgarse como trabajadores autónomos, esperando encontrar mejores condiciones laborales y un mejor salario.
Del empleo fijo a trabajadora autónoma: Carolina Marrero
Carolina Marrero es una joven electricista venezolana que no tiene problemas en compartir su experiencia de trabajo en redes sociales como TikTok, donde podemos encontrarla bajo el perfil @elec.carolina.
La joven de 29 años procede de Caracas y vive en Guipúzcoa desde hace 4 años. En Venezuela trabajaba como funcionaria de inteligencia y aquí comenzó a trabajar en una empresa como electricista, hasta que un día decidió hacerse independiente y crear su propia empresa; CM Electricidad.
La joven se sacó el certificado oficial como electricista y llevaba dos años trabajando en una empresa de reformas cuando decidió hacerse profesional independiente: “Pasé de ganar 1.400 euros a 2.500 limpios tras hacerme autónoma”, comenta.
Autónomos versus asalariados
La historia de Carolina Marrero ha puesto de nuevo sobre la mesa el tema de las profesiones y oficios donde nos puede ir mejor como autónomos que como asalariados.
Un trabajador autónomo puede elegir sus trabajos y horarios, y obtener ingresos más altos al controlar la tarifa y los gastos.
Según el INE, el salario promedio mensual en 2024 fue de 2.385,6 euros, pero la verdad es que muchísimos trabajadores en España tienen ingresos en España muy por debajo de esa cifra, como era el caso de Carolina.
En el caso de técnicos como los electricistas, gracias al aumento de la demanda en construcciones y restauraciones de viviendas, hay bastantes posibilidades de obtener mayores ingresos como trabajadores independientes que como empleados fijos.
Pero hay que recordar que esto no se ve exactamente así cuando se compara de forma general la situación de los autónomos respecto a las personas que trabajan para terceros. Las estadísticas de la Agencia Tributaria extraídas del IRPF de 2024 indican que el ingreso promedio de un autónomo era de 751 euros mensuales.
Ese año, los ingresos netos promedios anuales de los autónomos fueron de 10.409 euros, mientras que el ingreso promedio de los trabajadores asalariados fue de 18.873. La brecha entre ambos, claramente desfavorable para los autónomos, es de un 55%.
Pero esto no tiene por qué ser así en oficios como los que ejerce Carolina Marrero, donde los honorarios acostumbran ser altos y la demanda actualmente es alta.
Ventajas y desventajas de hacerse autónomo
Ya hemos mencionado las ventajas de ser autónomo: podemos obtener mayores ingresos, escoger nuestro horario y seleccionar los trabajos, y solo rendimos cuentas a nosotros mismos y a la Agencia Tributaria.
Justo aquí comienzan las desventajas, con los impuestos; para muchas personas el sistema impositivo en España es excesivo y completamente injusto, e incluye el pago del IRPF trimestral, el IVA y la cuota de la Seguridad Social, incluso cuando se tienen pocos ingresos.
Cuando tomamos vacaciones dejamos de producir, no siempre hay trabajo e ingresos regulares, y hay que cubrir gastos como materiales y desplazamientos. Junto a ello, una enfermedad o un accidente pueden destruir nuestros mejores planes.
Si tenemos un empleo fijo y estamos pensando dar un salto similar al de la electricista venezolana, hay que tener en cuenta estos factores y disponer de una buena reserva para enfrentar los primeros obstáculos. El resto es paciencia, mucho esfuerzo y suerte.
