A pesar de los avances y las luchas políticas, ciudadanas y legislativas para reducir las diferencias entre hombres y mujeres, especialmente en el campo laboral, y que en general son en perjuicio de estas últimas, siguen persistiendo incluso en sociedades como la española. Una sociedad que ha hecho un gran esfuerzo en las últimas décadas por eliminar estas desigualdades como la brecha salarial.
Como un recordatorio de que estas diferencias no han terminado y de que hay que continuar luchando y haciendo los cambios necesarios, en nuestro país se celebra, o más bien se conmemora cada 22 de febrero el Día de la Igualdad Salarial, un recordatorio que todavía no se hace en el resto de Europa o el mundo.
El porcentaje de desigualdad que persiste
Este día fue creado en 2011, durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y tiene como objetivo precisamente recordarnos que la discriminación salarial sigue. Y es cierto: la brecha salarial entre hombres y mujeres continúa.
Es lo que confirma la CCOO en el Informe sobre la brecha salarial 2026, que la diferencia de sueldos entre hombres y mujeres en España es de una media de 5.000 euros, lo que equivale a un 20%. Si el ritmo para corregir esta desigualdad continúa a la misma velocidad que ha tenido en los últimos diez años, lo más probable es que la brecha tarde en cerrarse unos 16 años más.
Una brecha que crece con el tiempo
De acuerdo con otro estudio, realizado por la UGT y titulado precisamente “La desigualdad no desaparece”, al comienzo de las carreras laborales la diferencia salarial no es tan grande, de un 7,87%, aunque siga siendo a favor de los hombres; pero va creciendo con los años.
Con el paso del tiempo, estas dos personas de diferentes géneros que ingresaron al mismo tiempo a cargos parecidos para el que estaban igualmente capacitados, verán cómo el salario del hombre va creciendo mientras que los ingresos de las mujeres se estancan o disminuyen.
Esta desigualdad en gran parte se debe a que en algún momento las mujeres deben asumir otras responsabilidades relacionadas con la maternidad, el matrimonio, el cuidado de los hijos y a veces también el de los padres. Mientras, los hombres pueden dedicar su tiempo de forma casi exclusiva al desarrollo profesional.
Muestra de esta situación es que el 75% de los empleos parciales son tomados por mujeres, de acuerdo con datos suministrado por Carolina Vidal, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO. En 2024 también el 87% de los permisos para cuidar los hijos fueron pedidos también por las mujeres.
Los trabajos a tiempo parcial y los permisos relacionados con maternidad o cuidado infantil terminan por contribuir a que la brecha salarial se acreciente.
Tanto para la UGT como para la CCOO, el trabajo parcial es responsable de al menos el 55% de la brecha salarial de género, y que si las mujeres pudieran trabajar a tiempo completo la brecha podría pasar del 20% a casi la mitad, un 11%.
La desigualdad por regiones y en cargos gerenciales
Por regiones, según estos datos, la comunidad con una brecha mayor es Navarra, con una media de 7.161 euros (20,68%); seguida por el Principado de Asturias, con 6.225 euros.
En el lado contrario, la comunidad con una menor brecha en la península es el País Vasco, con 4.561 euros, y es una de las que mejor les paga, con un promedio de 31.000 euros.
La brecha también se mantiene en cargos directivos, ya que un gerente o un director gana hasta un 18% por encima de una mujer.
Para finalizar, hay dos regiones donde las brechas de género son las menores de España, pero no se encuentran en la península: son Baleares y Canarias.
