En su relato “El libro de arena”, Borges recordaba que la mejor manera de perder una hoja era dejarla caer en un bosque, y que la mejor manera de deshacerse de un libro era colocarlo en cualquier estante de una biblioteca. Los casos de libros valiosos extraviados en grandes bibliotecas son bastante frecuentes, pero afortunadamente también lo es su reencuentro.
Los libros desaparecen a plena vista en las bibliotecas porque los inventarios fueron destruidos o desaparecieron, porque todavía no han sido registrados o porque están mal catalogados, como fue el caso de dos manuscritos de Leonardo da Vinci descubiertos en 1967 en la Biblioteca Nacional de España, situada en Madrid.
Nuestros “Códigos da Vinci”
Se trata de dos códices que habían permanecido por más de 100 años en la Biblioteca mal catalogados, y que fueron redescubiertos gracias a la labor de un investigador estadounidense que trabajaba en los inventarios de la Biblioteca Nacional. No, no era el profesor Robert Langdon, el famoso personaje de Dan Brown.
El investigador se llamaba Jules Piccus, y revisaba los inventarios de los manuscritos que se conservan en la Biblioteca Nacional cuando se dio cuenta de que dos de ellos estaban mal catalogados, y que se trataba de escritos del gran Leonardo da Vinci.
El descubrimiento se anunció el 13 de febrero de 1967, ahora se conocen como los Códices Madrid I y II, están definitivamente identificados como Mss 8937 y Mss 8936, y contienen centenares de páginas manuscritas del polímata italiano, considerado uno de los grandes genios del Renacimiento.
El contenido de los códices y su digitalización
Son casi 700 páginas escritas o ilustradas por Leonardo entre 1490 y principios del siglo XVI, y su contenido versa principalmente sobre mecánica aplicada, sistemas de engranajes, estática, estudios de fortificación, geometría y diseño de máquinas hidráulicas.
Y es un material que la Biblioteca Nacional digitalizó y ha puesto al alcance del público, al que podemos acceder a través del enlace https://t.co/ExeRufuj7M, donde también vamos a encontrar un estudio introductorio de Elisa Ruiz García.
El Códice I, que recoge materiales escritos alrededor de 1490, contiene el tratado de mecánica más importante elaborado por Leonardo; mientras que el Códice II contiene materiales de años posteriores, y es una especie de cuaderno de trabajo con apuntes, ilustraciones y anotaciones sobre topografía, proyectos hidráulicos e ingeniería civil y militar.
Cómo llegaron estos manuscritos a la Biblioteca Nacional
Los manuscritos llegaron a España en el transcurso del siglo XVI, gracias al escultor italiano Pompeo Leoni, que recopiló estos materiales después de la muerte de Leonardo en Francia, y que luego fueron cambiando de manos hasta llegar a las del clérigo Juan de Espina Velasco (1583-1642).
Este clérigo se los regaló al rey, pasando así a ser parte de la Biblioteca Real en 1712, donde eventualmente se extraviaron, es decir, se catalogaron mal.
El anuncio de su descubrimiento en los años 60 fue un verdadero acontecimiento, al aportar una gran cantidad de información sobre este gran artista. Eventualmente se hizo una edición impresa en los años 70, pero el gran salto, para beneficio de investigadores y personas interesadas en todo el mundo, ha sido su digitalización en 2012.
De esta manera, los Codices Madrid I y II pueden ser admirados y estudiados mientras los originales permanecen protegidos en la Biblioteca Nacional.
Ciertamente, no vamos a encontrar en estos folios ninguna historia novelesca y que pueda ser llevada al cine con Tom Hanks como protagonista, pero vamos a estar en presencia de algo más maravilloso: la posibilidad de ver, de primera mano, cómo funcionaba la mente de un genio del Renacimiento.
